La pirámide “Nohoch Mul”, ubicada en la zona arqueológica de Cobá, volvió a abrirse al público tras la instalación de una nueva escalinata que permite ascender y descender de forma segura. El presidente municipal de Tulum, Diego Castañón Trejo, convocó a habitantes, turistas nacionales y extranjeros a disfrutar de este sitio, considerado la pirámide más alta de la Península de Yucatán. La reapertura representa un nuevo impulso al turismo cultural y a la economía local, luego de varios años de trabajos técnicos y de conservación.
El edil destacó que la apertura es resultado de un esfuerzo coordinado entre la Secretaría de Cultura federal, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Gobierno de Quintana Roo. Según explicó, esta colaboración permitió que Tulum sume un atractivo turístico de alto valor histórico, capaz de enriquecer la experiencia de los visitantes y generar mayores oportunidades económicas para las comunidades cercanas.
“Hoy Tulum cuenta con un atractivo más que fortalece la oferta turística y abre nuevas posibilidades para mejorar la economía de nuestra gente”, afirmó Castañón Trejo al referirse a la reapertura de la escalinata.
Una reapertura tras seis años de trabajos especializados
Durante un recorrido por la zona arqueológica, el presidente municipal constató la dimensión y el impacto visual de la estructura, que alcanza una altura aproximada de 42 metros y cuenta con 114 escalones. Después de seis años de trabajos cuidadosos, la pirámide quedó nuevamente accesible al público, en un proceso que buscó equilibrar el aprovechamiento turístico con la preservación del patrimonio cultural maya.
Las autoridades subrayaron que la reapertura no solo tiene un valor recreativo, sino también histórico. La intervención forma parte de un esfuerzo de rescate y puesta en valor de uno de los centros mayas más relevantes del norte de Quintana Roo, cuya importancia trasciende el ámbito local.
Por su parte, el Instituto Nacional de Antropología e Historia informó que la escalinata fue diseñada por la Coordinación Nacional de Obras y Proyectos, avalada por el Consejo de Arqueología e instalada por carpinteros de la comunidad de Nueva Esperanza. De acuerdo con el INAH, el diseño y los materiales garantizan un tratamiento cuidadoso del monumento, al tiempo que ofrecen condiciones de seguridad para los visitantes.
Valor histórico y proyección turística de Cobá
La pirámide de Nohoch Mul tuvo su mayor auge entre los años 200 y 600 después de Cristo. En ese periodo, Cobá alcanzó una extensión aproximada de 70 kilómetros cuadrados y albergó a cerca de 50 mil habitantes. Su desarrollo se explicó, en buena medida, por las redes comerciales que mantuvo con otras ciudades mayas de gran relevancia, como Chichén Itzá, Ichkabal y Tikal, así como con asentamientos ubicados en la costa del Caribe.
Este contexto histórico refuerza el valor cultural de la reapertura, ya que permite a los visitantes no solo apreciar la magnitud arquitectónica de la pirámide, sino también comprender el papel que Cobá desempeñó dentro del mundo maya.
El gobierno municipal de Tulum expresó su orgullo por la reapertura de la escalinata de Nohoch Mul y reiteró que el sitio se encuentra listo para recibir a visitantes de manera segura. Además de los recorridos a pie y en bicicleta dentro de la zona arqueológica, la subida a la pirámide ofrece vistas panorámicas de la selva maya, uno de los principales atractivos naturales de la región.
Con esta reapertura, Cobá se consolida nuevamente como un punto clave del turismo cultural en Quintana Roo, en un momento en el que la demanda por experiencias patrimoniales y de contacto con la historia continúa en crecimiento.
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