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    La Chely: el ascenso criminal de una presunta sicaria ligada al Cártel de Sinaloa

    La detención de Michelle Angélica P. V., conocida como “La Chely”, reveló uno de los perfiles criminales más violentos documentados en la frontera norte del país en los últimos años. La joven fue capturada el 16 de febrero de 2024 en El Paso, Texas, durante un operativo conjunto entre la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y el Buró Federal de Investigaciones (FBI). Su arresto puso fin a semanas de búsqueda binacional, luego de ser identificada como presunta líder de una célula criminal vinculada al Cártel de Sinaloa y responsable de homicidios caracterizados por una brutalidad extrema.

    De acuerdo con autoridades estatales y federales, Michelle Angélica se encontraba entre los objetivos prioritarios tanto en México como en Estados Unidos. Las investigaciones la ubican como dirigente operativa de un grupo conocido como los Artistas Asesinos, que operaba principalmente en Ciudad Juárez y mantenía vínculos con estructuras criminales activas a lo largo de la frontera. Su caso llamó la atención no solo por el número de crímenes que se le atribuyen, sino por los métodos empleados, que incluyeron decapitaciones, mutilaciones y presunta extracción de órganos.

    De adolescencia marcada por la violencia a liderazgo criminal

    Según información presentada por la Fiscalía de Chihuahua, el entorno de Michelle Angélica estuvo marcado desde temprana edad por episodios de violencia doméstica y comunitaria. El fiscal Carlos Salas señaló que también existen registros de violencia sexual que nunca fueron plenamente esclarecidos ni atendidos por las instituciones correspondientes.

    Las indagatorias establecen que “La Chely” se vinculó con los Artistas Asesinos cuando aún era adolescente, iniciando su trayectoria delictiva alrededor de los 13 años. Con el paso del tiempo, dejó de ser considerada una infractora juvenil para convertirse en una figura con capacidad de mando, al grado de emitir órdenes directas y participar activamente en ejecuciones.

    Las autoridades documentaron que, al momento de su captura, enfrentaba al menos tres órdenes de aprehensión y su posible participación en cinco homicidios ya judicializados. Sin embargo, también se le relaciona con más de 20 asesinatos adicionales que continúan bajo investigación.

    Crímenes de extrema violencia y control desde prisión

    El grupo encabezado por Michelle Angélica se distinguió por el uso de violencia extrema. De acuerdo con los expedientes judiciales, los crímenes incluyeron decapitaciones, mutilaciones y la extracción de órganos como el corazón y la lengua, prácticas que los investigadores no descartan que hayan tenido un componente ritualista.

    La célula operaba bajo órdenes que, en algunos casos, eran emitidas desde el interior del Cereso 3 de Ciudad Juárez. Para la comisión de los delitos se empleaban armas blancas como cuchillos, hachas y machetes. En varias ocasiones, los cuerpos fueron abandonados en espacios públicos, lo que incrementó la alarma social en la región.

    Entre los casos más relevantes se encuentra el ocurrido en noviembre de 2023, cuando Laura Alejandra y Armando R. M. fueron asesinados. Sus cuerpos aparecieron asfixiados, envueltos en cobijas y abandonados dentro de un vehículo. Otro expediente corresponde al homicidio de Jorge R. R., cuyo cuerpo fue decapitado, mutilado y despojado del corazón y la lengua.

    Peritajes forenses localizaron restos orgánicos y sustancias ilícitas en las escenas del crimen, lo que reforzó la hipótesis de prácticas rituales. Testigos protegidos declararon que “La Chely” ejercía un liderazgo directo sobre la célula, participando en la planeación y ejecución de los asesinatos.

    Captura, extradición y proceso judicial

    Tras la detención de cinco integrantes del grupo criminal en diciembre de 2023, Michelle Angélica logró evadir a las autoridades al desplazarse entre Ciudad Juárez y El Paso. Su movilidad binacional le permitió permanecer prófuga durante varias semanas, hasta que una operación de inteligencia del FBI logró ubicarla en un hotel de El Paso.

    Horas después de su captura, fue extraditada a México, presentada ante un juez de control y recluida en el Cereso 3 de Ciudad Juárez. El 21 de febrero de 2024 compareció en diversas audiencias, donde se formalizó su vinculación a proceso por los homicidios documentados.

    La evidencia presentada incluyó testimonios de testigos protegidos y peritajes forenses. En el caso del doble homicidio, se estableció que una de las víctimas mantenía una relación de amistad con la imputada tras coincidir en prisión. El ataque ocurrió luego de una discusión en un domicilio de la colonia Sierra Vista.

    El proceso por el asesinato de Jorge R. R. se agravó debido a la forma en que fue hallado el cuerpo, distribuido en siete bolsas de plástico. Aunque solo tres casos cuentan actualmente con pruebas suficientes para un proceso formal, las autoridades mantienen abiertas otras líneas de investigación.

    El historial de Michelle Angélica P. V. y su capacidad para operar de ambos lados de la frontera la convirtieron en un objetivo central para las autoridades. Su detención representa un golpe relevante contra una de las células más violentas que operaban en la región, aunque también expone la profundidad del fenómeno criminal que persiste en el norte del país.

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