EE.UU. mantiene arancel al tomate mexicano y protege a productores locales

La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos rechazó retirar la medida antidumping y mantuvo vigente la barrera comercial para el tomate fresco mexicano.

Estados Unidos mantendrá el arancel antidumping aplicado al tomate fresco mexicano, luego de que su Comisión de Comercio Internacional (USITC) determinara que no existen cambios suficientes en el mercado para revocar la medida.

La decisión mantiene una barrera comercial que afecta a uno de los principales productos agroalimentarios de exportación de México. Al mismo tiempo, ocurre pese al peso que tiene el tomate mexicano en el mercado estadounidense.

De acuerdo con la USITC, México representó 61.5 por ciento del consumo aparente de tomate fresco en Estados Unidos por volumen durante 2025. Además, concentró 56.8 por ciento del mercado medido por valor.

La comisión estadounidense concluyó que las condiciones del mercado no cambiaron lo suficiente para justificar el retiro de la orden antidumping. Por ello, la medida continuará vigente.

El fallo corresponde a una revisión solicitada por productores mexicanos para determinar si las circunstancias que dieron origen a la medida habían cambiado. Sin embargo, la USITC consideró que no había elementos suficientes para retirarla.

México domina el suministro de tomate a Estados Unidos

La importancia de México para el mercado estadounidense queda reflejada en las cifras de comercio.

Durante 2025, Estados Unidos importó desde México cerca de 3 mil 953 millones de libras de tomate fresco, equivalentes a aproximadamente 1.79 millones de toneladas.

El valor de esas importaciones alcanzó alrededor de 2 mil 404 millones de dólares. Además, los tomates mexicanos representaron 88.3 por ciento de todas las importaciones estadounidenses del producto durante ese año.

La dependencia también es evidente desde el lado mexicano. Entre 99.5 y 99.9 por ciento de las exportaciones mexicanas de tomate fresco tuvieron como destino Estados Unidos durante el periodo analizado.

En otras palabras, México tiene una fuerte dependencia del mercado estadounidense, mientras que Estados Unidos también mantiene una elevada participación del producto mexicano en su oferta.

Esa relación explica la relevancia económica de la decisión. El arancel no elimina las importaciones mexicanas, pero sí mantiene una barrera que encarece su entrada al mercado estadounidense y modifica las condiciones de competencia frente a los productores locales.

La medida, por tanto, beneficia a los productores estadounidenses que buscan protección frente a las importaciones mexicanas. Sin embargo, también mantiene un costo comercial para las empresas que exportan tomate desde México hacia ese país.

El arancel antidumping seguirá vigente

La decisión de la USITC no creó un nuevo arancel. Lo que hizo fue mantener vigente la orden antidumping existente después de rechazar la solicitud para revocarla.

La comisión abrió la revisión en enero de 2026, después de recibir una petición de productores mexicanos. El procedimiento buscaba determinar si las condiciones del mercado habían cambiado lo suficiente desde la investigación original.

La USITC explicó que este tipo de revisiones analiza si retirar una orden antidumping podría provocar que continuara o reapareciera un daño material para la industria estadounidense.

Finalmente, dos comisionados votaron por mantener la medida, mientras que el presidente de la comisión no participó en la votación.

La orden actualmente vigente se remonta al cambio de política comercial de julio de 2025. En ese momento terminó el acuerdo de suspensión que había regulado durante años las exportaciones mexicanas de tomate hacia Estados Unidos.

A partir del 14 de julio de 2025 comenzó a aplicarse formalmente la orden antidumping. Desde entonces, los exportadores mexicanos quedaron sujetos a las tasas establecidas por las autoridades comerciales estadounidenses.

México argumentó que el mercado había cambiado

Los productores mexicanos que solicitaron la revisión sostuvieron que las condiciones del mercado estadounidense ya no eran las mismas que cuando se estableció la medida.

Entre los argumentos presentados estuvieron los cambios en las preferencias de los consumidores, el crecimiento de la producción estadounidense bajo invernadero y las inversiones de productores estadounidenses en México.

También se plantearon cambios en las importaciones de tomates producidos en invernaderos de Canadá y las dificultades que enfrentan los productores de campo abierto en ambos países.

Sin embargo, la USITC concluyó que esos factores no representaban cambios suficientemente significativos para justificar la revocación.

De acuerdo con la resolución publicada en el Registro Federal estadounidense, la comisión determinó que no existían circunstancias cambiantes suficientes para retirar la orden antidumping.

Además, los datos muestran que la participación mexicana en el consumo estadounidense se mantuvo elevada. Por ello, la comisión consideró que las condiciones del mercado no justificaban modificar la protección vigente para los productores estadounidenses.

Una barrera que pesa sobre el comercio agrícola mexicano

El tomate ocupa un lugar relevante dentro de las exportaciones agroalimentarias mexicanas. Estados Unidos es, además, su principal mercado de destino, por lo que cualquier modificación en las condiciones de acceso puede repercutir directamente en productores, exportadores y comercializadores.

La permanencia del arancel significa que las empresas mexicanas deberán continuar operando bajo el esquema antidumping establecido por Estados Unidos.

Las tasas varían dependiendo del productor o exportador. Entre los márgenes establecidos aparecen porcentajes de 2.81 por ciento para San Vicente Camalu y hasta 273.43 por ciento para determinados productores y exportadores. La tasa aplicable a la categoría de «todos los demás» es de 17.09 por ciento.

Por otra parte, la decisión muestra una contradicción comercial importante: México mantiene una posición dominante en el suministro de tomate al mercado estadounidense, pero sus exportaciones continúan enfrentando una barrera antidumping.

La USITC, sin embargo, no consideró que esa dependencia fuera suficiente para eliminar la medida. Su conclusión fue que no se acreditaron cambios en las circunstancias que justificaran su revocación.

Por ahora, el tomate mexicano continuará ingresando al mercado estadounidense bajo las condiciones establecidas por la orden antidumping. Para los productores mexicanos, esto significa mantener una carga comercial en uno de sus mercados más importantes.

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