Multihomicidio del tecladista de Camilo Séptimo fue planeado el día previo

Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” habrían buscado una supuesta fortuna en criptomonedas dentro de la vivienda de Jonathan Meléndez; la investigación reconstruyó sus movimientos antes y después del asesinato de cuatro personas y una perra en Atizapán de Zaragoza

La investigación por el asesinato de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, su esposa embarazada, su hija de tres años y la niñera de la familia ha comenzado a revelar una operación que, de acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, habría sido preparada desde al menos un día antes del crimen.

Los principales investigados son Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, quienes fueron detenidos e ingresados al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos.

La Fiscalía mexiquense les atribuye probable participación en los delitos de homicidio múltiple, interrupción del embarazo y maltrato animal, debido a que dentro de la vivienda también fue asesinada una perra Golden Retriever de aproximadamente un año.

Pero los nuevos datos de la investigación van más allá de las detenciones. Registros de videovigilancia, declaraciones de testigos y objetos localizados por las autoridades permitieron reconstruir parte de las horas previas al multihomicidio y los movimientos posteriores de los dos imputados.

La hipótesis de la Fiscalía apunta a un posible móvil económico: la búsqueda de una supuesta “caja fría” que contendría cantidades millonarias en Bitcoins.

La Fiscalía sostiene que hubo preparativos desde un día antes

Uno de los elementos que apuntan a una posible planeación surgió de las diligencias realizadas alrededor de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”.

Según la investigación, desde el 31 de agosto, un día antes de los asesinatos, Diego Sebastián habría pedido a Gerardo conseguir diversos objetos.

Entre ellos se encontraban un desarmador plano, otro de cruz, aparatos electrónicos, cinchos grandes, guantes negros utilizados para tatuajes y cubrebocas.

Las autoridades señalaron que algunos de estos artículos, junto con un rollo de cinta adhesiva industrial, correspondían con materiales utilizados para someter a las víctimas.

La Fiscalía también encontró que el automóvil relacionado con los hechos llevaba placas sobrepuestas. Posteriormente, el vehículo fue localizado y asegurado en el fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques, en el municipio de Tecámac.

Entraron al fraccionamiento a las 17:23 horas

Las cámaras de seguridad del residencial Grand Viure se convirtieron en una pieza importante para establecer la cronología.

A las 17:23 horas, un automóvil Kia gris ingresó al fraccionamiento. De acuerdo con la investigación, era conducido por Gerardo “N” y viajaba con Diego Sebastián “N”.

Un minuto después, las cámaras registraron a Diego dentro de un elevador.

Su entrada al departamento habría sido autorizada mediante una llamada telefónica debido a la relación de confianza que mantenía con Jonathan Meléndez.

A las 17:42 horas, la esposa del músico llegó al inmueble acompañada de sus hijos.

Doce minutos después, a las 17:54, envió un mensaje a un testigo en el que informó que “Sebastián” llevaba tiempo esperando a Jonathan.

El músico todavía no estaba en casa. Un testigo declaró que habló con él y que Jonathan le comentó que se encontraba jugando pádel y que Sebastián le había dicho que lo esperaría.

Jonathan llegó a las 19:28 y habría mostrado temor

La secuencia reconstruida por las autoridades sitúa la llegada de Jonathan a las 19:28 horas.

El músico arribó en una Chevrolet Suburban blanca acompañado por un amigo.

El testimonio de esta persona se convirtió en otro de los elementos relevantes del expediente. Según declaró, Jonathan descendió del vehículo, pero le pidió que permaneciera abajo.

También le habría solicitado que, si dejaba de responder, pidiera ayuda.

El testigo afirmó haber percibido miedo en esa petición. Al no obtener posteriormente respuesta a sus mensajes, acudió con el personal de seguridad del fraccionamiento para alertarlo.

La Fiscalía determinó que el intervalo estimado de muerte de las víctimas se encuentra entre las 17:30 y las 20:00 horas, periodo que coincide con la presencia de los investigados dentro del residencial.

Cuatro personas fueron asesinadas dentro de la vivienda

Cuando las autoridades ingresaron posteriormente al departamento encontraron una escena con cuatro víctimas.

Jonathan, de 38 años, fue localizado en el segundo nivel del inmueble, dentro de la recámara principal. Estaba amordazado y atado.

En el área del baño de esa misma habitación fueron encontradas su esposa, embarazada y de 35 años, y la hija de ambos, de tres años.

En el primer nivel fue localizada la niñera de la familia, Aleyda Romero, de 21 años.

También fue encontrada sin vida una Golden Retriever de aproximadamente un año.

La Fiscalía investiga además el delito de interrupción del embarazo debido al estado de gestación de una de las víctimas.

Un niño de aproximadamente cinco años sobrevivió

En medio del multihomicidio hubo un sobreviviente.

El primer respondiente informó que en otra habitación se encontraba un niño de aproximadamente cinco años, quien no presentaba lesiones visibles.

Los policías municipales indicaron posteriormente al Ministerio Público que el menor había sido entregado a sus abuelos.

La Fiscalía señaló que buscaría recabar su entrevista siguiendo los protocolos correspondientes para la atención de niñas, niños y adolescentes.

Una supuesta fortuna en Bitcoins aparece como posible móvil

La línea de investigación presentada por la Fiscalía señala que los dos imputados creían que dentro de la vivienda existía una importante cantidad de dinero almacenada en criptomonedas.

La búsqueda se habría concentrado en una denominada “caja fría”, un dispositivo utilizado para mantener claves de acceso a criptomonedas fuera de internet.

De acuerdo con la indagatoria, los investigados suponían que ese dispositivo contenía cantidades millonarias de dólares en Bitcoins.

La Fiscalía sostiene que, una vez obtenidos los recursos, Diego Sebastián “N” habría prometido entregar a Gerardo “N” 2 millones de pesos por su participación.

Hasta ahora, esta versión forma parte de la hipótesis de investigación y no significa que se haya acreditado que la supuesta fortuna en criptomonedas realmente existiera.

El arma habría tenido silenciador

Otro elemento incorporado a la investigación está relacionado con el arma utilizada.

Las autoridades consideran que habría estado equipada con silenciador, una hipótesis que también se relaciona con testimonios de vecinos que no reportaron haber escuchado detonaciones.

Según los datos difundidos de la investigación, uno de los imputados habría señalado posteriormente sobre el arma:

“La desensamblé y la aventé a una barranca”.

La Fiscalía mantiene esta declaración como parte de los elementos que busca corroborar dentro de la investigación.

Las cámaras registraron la salida minutos después de la llegada del músico

A las 19:41 horas, una cámara de seguridad registró nuevamente a Diego Sebastián “N”, esta vez en el estacionamiento.

La investigación destaca que previamente no había sido observado descendiendo por el mismo elevador que utilizó para subir al departamento.

Dos minutos más tarde, a las 19:43 horas, el Kia gris salió del residencial con los dos investigados a bordo.

La secuencia de las cámaras es uno de los elementos utilizados por la Fiscalía para ubicar a ambos dentro del fraccionamiento durante el periodo en el que habrían ocurrido los asesinatos.

Fiscalía investiga amenazas a los guardias al momento de salir

Un testimonio incorporado a la investigación señala que Diego Sebastián “N” habría amenazado a trabajadores de seguridad cuando intentaba abandonar el fraccionamiento.

Según esa declaración, habría mostrado un arma para evitar que revisaran el vehículo y posteriormente habría amenazado a otro trabajador para que guardara silencio sobre lo que había visto.

Las declaraciones forman parte de los datos recabados por el Ministerio Público y deberán ser valoradas dentro del proceso judicial.

Después del multihomicidio habría intentado ir a cenar

La reconstrucción de las horas posteriores al crimen incluye otro dato que llamó la atención de los investigadores.

Testigos declararon que esa misma noche Diego Sebastián “N” habría acudido a un restaurante ubicado sobre avenida Mixcoac, en la Ciudad de México, con intención de comer tacos.

Al encontrar el establecimiento sin servicio, se habría retirado hacia la colonia Del Valle.

Horas antes, según la investigación, habría abandonado el residencial donde cuatro personas acababan de ser asesinadas.

Primero cayó Gerardo «N» y después Diego Sebastián «N»

Las autoridades desplegaron un operativo coordinado entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México y la Fiscalía del Estado de México.

Los actos de investigación que desembocaron en las capturas se prolongaron durante ocho horas con 45 minutos.

Gerardo “N” fue detenido primero.

Después fue capturado Diego Sebastián “N”, a quien las autoridades consideraban con alta posibilidad de abandonar México, debido a su múltiple nacionalidad y situación económica.

Ambos fueron trasladados al penal de Barrientos, en Tlalnepantla.

Al momento de ingresar al centro penitenciario, Diego Sebastián «N» manifestó que su ocupación era la de empresario, mientras Gerardo «N» declaró ser chofer.

Enfrentan acusaciones por homicidio interrupción del embarazo y maltrato animal

Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” quedaron a disposición de la autoridad judicial.

La audiencia inicial de formulación de imputación fue programada para las 12:30 horas de este sábado 5 de septiembre.

De acuerdo con la información del caso, por cada víctima de homicidio calificado las penas contempladas pueden ir de 25 a 70 años de prisión. A ello se agregan posibles sanciones de entre cinco y 10 años por interrupción del embarazo y de tres a seis años por maltrato y crueldad contra un ser sintiente.

Los dos hombres deben ser considerados inocentes mientras no exista una sentencia condenatoria emitida por la autoridad judicial.

La investigación continúa abierta y la Fiscalía mexiquense habilitó sus canales de denuncia para determinar si los detenidos pudieran estar relacionados con otros hechos delictivos.

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