EE.UU. acusa a Maduro y Cilia Flores de conspirar para torturar a opositores y estadounidenses

La nueva acusación en Nueva York señala a la pareja de participar en una estrategia de represión que habría incluido descargas eléctricas, amenazas y otros abusos contra detenidos.

La Justicia de Estados Unidos presentó nuevos cargos contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a quienes acusa de conspiración para cometer torturas como parte de una estrategia de represión contra opositores, militares y otras personas detenidas durante el periodo en que Maduro estuvo al frente del Gobierno de Venezuela.

La nueva imputación fue presentada este jueves 8 de octubre ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York y amplía el proceso penal que ambos enfrentan en Estados Unidos. La acusación sostiene que Maduro y Flores participaron en acciones destinadas a mantener el control político mediante actos de represión y tortura.

El expediente describe presuntos abusos cometidos contra varias personas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses, y señala que las agresiones habrían aumentado conforme se intensificaba la confrontación entre Washington y Caracas.

Entre las prácticas descritas por los fiscales estadounidenses aparecen descargas eléctricas, amenazas contra familiares y otras formas de presión física y psicológica aplicadas contra personas detenidas.

La acusación constituye un nuevo capítulo en el proceso judicial contra Maduro y Flores, quienes fueron capturados el pasado 3 de enero en Caracas durante una operación militar estadounidense y trasladados posteriormente a Nueva York.

Estados Unidos acusa a Maduro y Flores de tortura

De acuerdo con la nueva imputación, los fiscales estadounidenses sostienen que la represión no se habría limitado a opositores políticos venezolanos, sino que también habría alcanzado a ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.

Uno de los casos incorporados al expediente corresponde a una persona identificada como “víctima 7”, quien, según la acusación, habría sido torturada después de ser señalada falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro.

Los hechos descritos en la nueva acusación abarcan un periodo que va de 2022 a enero de 2026, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron al entonces presidente venezolano en el Palacio Presidencial de Caracas.

La Fiscalía estadounidense sostiene que los abusos contra ciudadanos estadounidenses aumentaron conforme se elevaba la tensión política entre ambos países.

La nueva acusación no significa que Maduro o Flores hayan sido declarados culpables. Se trata de cargos presentados por la Fiscalía estadounidense que deberán ser acreditados durante el proceso judicial. Ambos han negado las acusaciones que enfrentan.

La imputación por tortura se suma a los cargos que ya pesaban sobre la pareja por delitos relacionados con narcotráfico, armas y narcoterrorismo.

También los acusan de narcoterrorismo

El expediente amplió además la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo para incluir a Cilia Flores, cargo que anteriormente estaba dirigido únicamente contra Maduro.

La Fiscalía sostiene que ambos habrían conspirado para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos a organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos.

Los fiscales argumentan que Maduro y Flores utilizaron las posiciones de poder que ocuparon en Venezuela para facilitar actividades relacionadas con el tráfico de drogas y obtener protección para integrantes de redes criminales.

Estos cargos se agregan a la acusación que ya enfrentaban ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y posesión y conspiración para poseer armas destructoras.

El caso forma parte de una investigación estadounidense de varios años sobre presuntas operaciones de narcotráfico vinculadas con altos funcionarios venezolanos. El Departamento de Justicia había presentado previamente acusaciones de narcoterrorismo, tráfico de drogas y otros delitos contra Maduro y otros funcionarios venezolanos.

Maduro y Cilia Flores permanecen detenidos en Nueva York

Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados el 3 de enero de 2026 en Caracas y posteriormente trasladados a Estados Unidos.

Desde entonces permanecen bajo custodia en Nueva York mientras avanza el proceso penal en su contra. Su juicio está previsto para junio de 2027, de acuerdo con información reportada sobre el caso.

La situación de Cilia Flores también fue analizada este jueves en una audiencia relacionada con su solicitud de libertad bajo arresto domiciliario.

La defensa de la exprimera dama venezolana argumentó que presenta un deterioro progresivo de su salud cardíaca y que su permanencia en prisión ha agravado su condición.

Los abogados solicitaron que pudiera continuar el proceso bajo arresto domiciliario, mientras la Fiscalía se opuso a la petición.

El juez Alvin Hellerstein, quien lleva el proceso federal, finalmente rechazó la solicitud de libertad de Flores, de acuerdo con información reportada este jueves.

Fiscalía amplía el alcance de las acusaciones

El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó que el Departamento de Justicia ha trabajado desde la captura de Maduro y Flores para determinar el alcance de los presuntos delitos cometidos contra ciudadanos venezolanos y estadounidenses.

Las nuevas acusaciones incorporan por primera vez en este proceso penal señalamientos específicos relacionados con presuntos actos de tortura.

El director del FBI, Kash Patel, también reaccionó a la presentación de los nuevos cargos y destacó el trabajo de distintas dependencias estadounidenses para construir el caso contra los dos acusados.

La Fiscalía sostiene que las acciones descritas en la acusación formaban parte de un sistema de represión utilizado para conservar el poder y castigar a personas consideradas adversarias del Gobierno venezolano.

El expediente también incorpora casos de ciudadanos estadounidenses que, según los fiscales, fueron detenidos y sometidos a abusos durante el periodo investigado.

Con la nueva imputación, el proceso contra Maduro y Flores amplía su alcance más allá de los cargos relacionados con narcotráfico y armas, al incorporar acusaciones por presuntos abusos cometidos contra personas detenidas.

La defensa tendrá ahora que responder a estos nuevos señalamientos ante el tribunal federal de Nueva York, mientras la Fiscalía deberá presentar las pruebas con las que pretende acreditar las acusaciones.

El proceso continuará bajo jurisdicción estadounidense y será el tribunal federal el encargado de determinar la responsabilidad penal de Maduro y Flores respecto de cada uno de los cargos que enfrentan.

Por ahora, la nueva acusación representa una ampliación sustancial del expediente y coloca los presuntos actos de tortura como uno de los principales elementos del proceso judicial que Estados Unidos mantiene contra la pareja venezolana.

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