Mía Villalpando cierra un mes frenético en el que conquistó el título del Apertura 2025 con Tigres Femenil y contribuyó al histórico tercer lugar de México en el Mundial Femenil Sub 17. La joven defensora, de apenas 17 años, confirmó que dejará a las Amazonas para incorporarse a la Universidad de California (UCLA), donde continuará su formación académica y futbolística. Su salida marca un punto inevitable en la Liga MX Femenil: el talento juvenil mexicano comienza a migrar hacia proyectos colegiales que ofrecen desarrollo integral y vitrina internacional. La decisión llega en un momento en el que Villalpando se ha convertido en una referencia silenciosa pero contundente tanto en su club como en el Tri juvenil.
Temporada meteórica con Tigres Femenil
Villalpando debutó el 12 de septiembre, cuando ingresó 17 minutos en la goleada 5-1 contra Pumas. Ese primer paso fue suficiente para que el cuerpo técnico la mantuviera en observación permanente. Una jornada después volvió a tener acción ante Juárez, y aunque el juego terminó sin anotaciones, su disciplina defensiva llamó la atención. La consolidación real llegó en la jornada 13, en el triunfo 9-0 sobre León, donde fue titular y dejó claro que la presión no la intimida. Posteriormente, sumó minutos en los cuartos de final ante Cruz Azul, un escenario que muchas jugadoras de su edad no pisan tan pronto.
A pesar de su corta estancia, Villalpando se convirtió en una opción confiable dentro de un vestidor que exige rendimiento inmediato. Tigres ha construido una hegemonía basada en competitividad extrema y rotación inteligente, por lo que su crecimiento en tan poco tiempo habla de una adaptación veloz y de una madurez deportiva que no es común en una futbolista de 17 años.
Un mundial que la proyectó al siguiente nivel
La actuación de Villalpando con la Selección Mexicana Sub 17 dio un salto definitivo a su reputación. El equipo, que viajó a Marruecos con expectativas moderadas, terminó regresando con el tercer lugar más valioso en la historia del futbol femenil juvenil del país. México recibió solo cuatro goles en todo el torneo, dos en el debut ante Corea del Norte, y en esa solidez defensiva Villalpando fue pieza clave.
Su lectura de juego, capacidad para anticipar y determinación en duelos personales aportaron estabilidad a un equipo que se transformó conforme avanzó la competencia. La defensa también mostró una faceta ofensiva: frecuentes proyecciones que abrieron espacios y dieron ritmo al ataque. Durante los cuartos de final, México eliminó a Italia en una dramática tanda de penales, impulsado por la actuación monumental de Valentina Murrieta, quien atajó tres penas máximas entre tiempo reglamentario y desempate.
Su desempeño mundialista confirmó que la joven está lista para un entorno más exigente. UCLA representa justamente eso: competencia interna intensa, desarrollo atlético especializado y una liga colegial donde los reflectores apuntan hacia talentos que pueden dar el salto a Europa o a la NWSL.
Un adiós que refleja una tendencia en crecimiento
Con su salida, Villalpando se suma a una generación de futbolistas mexicanas que apuestan por el sistema universitario de EE. UU. para potenciar sus carreras. Esta tendencia expone un reto para la Liga MX Femenil: retener talento joven que hoy busca experiencias académicas y deportivas de alta exigencia. Tigres, sin embargo, acepta la transición como parte natural del desarrollo de una jugadora que llegó, aportó y ahora sigue un camino que promete llevarla aún más lejos.
Villalpando se despide de la afición felina con un ciclo corto pero completo. Deja un título de liga, una participación sólida en Liguilla y una huella inmediata en un plantel acostumbrado a entregar resultados. Su futuro en UCLA podría marcar el inicio de una nueva etapa para el futbol mexicano femenino, un punto donde la formación internacional se mezcla con el crecimiento local.
También te puede interesar: Cowboys se reponen a desventaja de 21 puntos para terminar venciendo a Eagles en el último segundo




