más

    El fenómeno oshikatsu: un motor económico que ya transforma el mercado en México

    La economía de Japón enfrenta múltiples retos: estancamiento del crecimiento, inflación creciente, y un envejecimiento poblacional marcado. En este contexto, un fenómeno cultural y económico llamado oshikatsu ha surgido como un motor inesperado para impulsar el consumo interno, con repercusiones que incluso se extienden a otros países como México.

    El término oshikatsu combina las palabras japonesas oshi (favorito o ídolo) y katsudō (actividad). Se refiere a las acciones que realizan los seguidores para expresar su apoyo a artistas, personajes de anime, grupos musicales o celebridades. Estas acciones incluyen asistir a eventos, comprar productos oficiales, participar en campañas digitales, e incluso preparar arte para promover a sus ídolos.

    El oshikatsu, el motor inesperado que impulsa el consumo en la economía japonesa estancada

    Este fenómeno no es nuevo: ganó popularidad en 2016 con el auge de redes sociales y se consolidó durante la pandemia de COVID-19, cuando las restricciones limitaron eventos presenciales y los fanáticos redirigieron su apoyo hacia la compra y promoción digital. Hoy, el 16.7% de la población japonesa entre 15 y 69 años —aproximadamente 13.8 millones de personas— participa activamente en esta práctica.

    Según un estudio conjunto de la empresa de marketing CDG y la agencia Oshicoco, en 2024 el gasto promedio de estos seguidores superó los 255 mil yenes (unos 1,700 dólares), aportando 3.5 billones de yenes (25 mil millones de dólares) a la economía nipona. Esta cifra equivale al 2.1% de las ventas minoristas anuales del país.

    El oshikatsu se ha convertido en una pieza clave para las industrias culturales más rentables de Japón: el anime y el J-Pop. En 2023, la industria del anime generó más de 21 mil millones de dólares, mientras que la música alcanzó cerca de 7 mil millones.

    El crecimiento de este consumo es especialmente relevante dado el estancamiento del Producto Interno Bruto japonés, que apenas creció 0.1% en 2024, una desaceleración considerable respecto al 1.9% del año anterior. Además, la inflación acumulada, el alza en alimentos y la depreciación del yen complican el panorama económico.

    Un fenómeno que trasciende generaciones y sectores

    Aunque el oshikatsu suele asociarse con jóvenes, también ha permeado otros grupos de edad. Un análisis de la empresa Harumeku revela que el 46% de mujeres mayores de 50 años apoyan económicamente a sus ídolos. Además del gasto en conciertos y productos oficiales, aumentan las compras en cafeterías temáticas, artículos de belleza y experiencias relacionadas.

    El fenómeno ha motivado gastos extraordinarios, como la inversión de hasta 650 dólares para publicitar en trenes de Tokio, o bodas simbólicas con idols virtuales como Hatsune Miku, que alcanzaron cifras cercanas a los 17 mil dólares.

    Impacto económico y proyección internacional

    El oshikatsu no es exclusivo de Japón. Países como México, Corea del Sur y algunas regiones de Europa también han visto crecer el consumo vinculado a sus idols y celebridades. Por ejemplo, la banda surcoreana BTS genera entre 4.9 y 5.4 mil millones de dólares anuales, equivalente a 0.3% del PIB de Corea del Sur, y atrae a más de 800 mil visitantes internacionales.

    En México, la gira The Eras Tour de Taylor Swift generó aproximadamente 59 millones de dólares para la Ciudad de México, beneficiando sectores como hotelería, transporte y comercio.

    En respuesta a estos indicadores, empresas y gobierno japoneses apuestan a fomentar este tipo de consumo para incentivar la economía, como se refleja en recientes aumentos salariales que podrían potenciar el gasto de los fans.

    El oshikatsu es más que una moda; es una estrategia cultural y económica que ayuda a contrarrestar desafíos estructurales. Su impacto ya se siente más allá de Japón y plantea un modelo de consumo afectivo con potencial para influir en economías globales.

    También te puede interesar: Google reconfigura la economía digital con su nuevo Modo IA

    Artículos relacionados