En varios estados del país, como Chiapas, Nuevo León, Ciudad de México y Estado de México, se reportó recientemente escasez de gasolina que afectó el funcionamiento normal de numerosas estaciones de servicio.
La semana pasada, más de un centenar de gasolineras de Pemex en diferentes entidades del país, principalmente en Chiapas, Nuevo León, Ciudad de México y Estado de México, presentaron retrasos en el suministro de gasolina, lo que obligó a varias de ellas a suspender temporalmente sus operaciones. En localidades como Tapachula y Cacahoatán, algunas estaciones se quedaron sin combustible mientras que otras operaron de manera parcial durante ciertas horas.
En redes sociales, usuarios reportaron también la falta de gasolina en algunas zonas de la Ciudad de México. Pemex aclaró que estos inconvenientes se debieron a trabajos de mantenimiento en unidades de transporte y a la disponibilidad temporalmente reducida de autotanques.
Tres problemas puntuales que enfrenta Pemex
El columnista Atzayaelh Torres destacó que, aunque la escasez se ha regularizado, la situación pone sobre la mesa la vulnerabilidad del sector energético mexicano. En su columna “¿Qué tan lejos estamos de una escasez de gasolina?”, Torres identificó tres retos que enfrenta Pemex a diario.
Primero, señaló la limitada infraestructura de almacenamiento y transporte de combustible, insuficiente para afrontar interrupciones prolongadas. “No hay inventario suficiente para más de dos o tres días sin gasolina, mientras que en otros países el promedio es de 90 días. Incluso en el Valle de México, la escasa disponibilidad no resistiría más de algunas horas antes de colapsar el suministro”, alertó.
La reforma energética de 2013, impulsada por Enrique Peña Nieto, contemplaba un plan para aumentar los inventarios de combustible en el país. Sin embargo, explicó Torres, la estrategia quedó en manos del sector privado, cuyos proyectos fueron detenidos con la llegada del gobierno actual y la política de soberanía energética.
El segundo desafío es el déficit comercial de combustible. Pemex depende de importar cerca del 70% de la gasolina, principalmente de Estados Unidos. “EU es políticamente inestable y utiliza el comercio exterior como herramienta frente a sus socios. Las modificaciones recientes en las reglas del sector mexicano han sido vistas como un asunto delicado para ellos”, indicó Torres.
Última milla de distribución y logística
Finalmente, la tercera dificultad radica en la última milla de la cadena logística. Aunque Pemex cuenta con una flota importante de autotanques, gran parte de la distribución se realiza mediante terceros, incluyendo transportistas sindicalizados que frecuentemente reclaman por incumplimientos en pagos, lo que complica la entrega puntual de combustible.
En el caso específico de Chiapas, la falta de suministro afectó principalmente la gasolina premium, aunque las autoridades ya confirmaron que la situación se normalizó.
Declaraciones de la presidencia
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la escasez fue temporal. “Hubo un problema con la contratación de las pipas que distribuyen el combustible, ya se resolvió. Fue cuestión de unos días”, enfatizó durante su conferencia matutina el 18 de agosto.
La mandataria agregó que en Chiapas se presentó una falla con una bomba de gasolina premium, misma que ya fue solucionada.
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