Washington planteó que México aplique aranceles similares a los de la Sección 232 a importaciones procedentes de fuera de Norteamérica mientras ambos países negocian las condiciones dentro de la revisión del T MEC
Estados Unidos busca que México se sume a una barrera arancelaria regional para proteger al acero y aluminio producidos en Norteamérica frente a las importaciones procedentes de China y otros mercados externos. La propuesta forma parte de las negociaciones bilaterales relacionadas con la revisión del T-MEC.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, Washington solicitó a México aplicar aranceles similares a los establecidos bajo la Sección 232 estadounidense a las importaciones de acero y aluminio provenientes de fuera de Norteamérica.
El planteamiento fue revelado por cuatro personas con conocimiento directo de las conversaciones, quienes solicitaron mantener el anonimato debido al carácter privado de las negociaciones.
La propuesta buscaría preservar un trato preferencial para el acero producido en México, Estados Unidos y Canadá. Al mismo tiempo, establecería una barrera común frente a productos procedentes del exterior de la región, particularmente de China.
Sin embargo, todavía no existe un acuerdo definitivo. Las tasas que podrían aplicarse y los productos que quedarían sujetos a los eventuales aranceles continúan bajo negociación, según las fuentes citadas por Bloomberg.
México, por su parte, estaría dispuesto a explorar el planteamiento estadounidense como parte de una negociación comercial más amplia. Esto no significa que el gobierno mexicano haya aceptado hasta ahora las condiciones específicas solicitadas por Washington.
Washington busca contener la presencia china en Norteamérica
La petición estadounidense coloca al acero y al aluminio dentro de una discusión que trasciende los aranceles. Las conversaciones también están relacionadas con las reglas bajo las cuales operará el comercio regional y con la intención de Estados Unidos de limitar la presencia de China dentro de las cadenas productivas norteamericanas.
Según Bloomberg, una de las fuentes aseguró que Washington busca alcanzar un acuerdo marco con México antes de que concluya el año.
Las negociaciones adquieren mayor importancia después de la decisión estadounidense del 1 de julio de no renovar el T-MEC en su forma actual. En su lugar, Washington optó por mantener negociaciones permanentes orientadas, entre otros objetivos, a endurecer las reglas de origen regionales y reducir la participación china en Norteamérica.
En ese escenario, la posibilidad de establecer una barrera arancelaria coordinada representaría un cambio relevante para México. La propuesta estadounidense plantea diferenciar el acero y aluminio producidos dentro de América del Norte de aquellos provenientes de terceros países.
No obstante, los detalles siguen abiertos. Todavía se discuten tanto los niveles de los posibles aranceles como los productos que quedarían incluidos, por lo que el alcance final de una eventual medida no está definido.
Además, la disposición mexicana a analizar la propuesta ocurre dentro de una negociación más amplia. Por ello, cualquier resultado dependerá de los acuerdos que alcancen ambos gobiernos durante las próximas rondas.
Acero y aluminio entran al centro de la revisión del T MEC
México y Estados Unidos han sostenido conversaciones bilaterales dentro del proceso de revisión del tratado comercial que comparten con Canadá.
La semana pasada, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, participaron en una tercera ronda de conversaciones en la Ciudad de México.
El acero y el aluminio estuvieron entre los asuntos abordados. Asimismo, las delegaciones discutieron temas relacionados con la industria automotriz, seguridad económica, trabajo y agricultura.
La propuesta revelada por Bloomberg muestra que la revisión del T-MEC también está abriendo una discusión sobre la relación comercial de Norteamérica con terceros países. En este caso, Washington busca una política coordinada que proteja la producción regional y limite la entrada de acero y aluminio procedentes del exterior.
Por ahora, las negociaciones continúan y no se han definido las tasas ni el universo de mercancías que podrían quedar alcanzadas por una eventual medida mexicana.
La decisión final será relevante tanto para las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos como para las condiciones de acceso de productos siderúrgicos procedentes de otros países. Mientras tanto, la propuesta estadounidense permanecerá como uno de los asuntos sobre la mesa en la revisión del T-MEC.
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