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    Iberdrola acelera su salida de México: vende 15 plantas más pese a discurso de Sheinbaum

    La empresa eléctrica española Iberdrola inició un nuevo paso en su retirada definitiva de México al poner en venta 15 plantas de energía renovable, con un valor estimado en 4,000 millones de euros (unos 4,700 millones de dólares). Para esta operación, contrató al banco de inversión Barclays, según reveló el medio español El Confidencial, citado por Reuters.

    Este movimiento se suma a la transacción de 2023-2024, cuando el Gobierno de México compró 13 plantas de Iberdrola por 6,000 millones de dólares, en una maniobra que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador calificó como una “nueva nacionalización” del sector eléctrico.

    La salida de Iberdrola responde a una mezcla de factores: pérdida de certidumbre jurídica, decisiones discrecionales por parte de reguladores, bloqueos a permisos y una política oficial orientada a debilitar a los operadores privados para fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

    Reacción oficial contrasta con hechos

    La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este miércoles que la empresa española “no tiene por qué salir” del país y aseguró que existen reglas claras para operar dentro del sector energético mexicano. También señaló que el verdadero problema radica en las llamadas «sociedades de autoabasto», las cuales, según dijo, operan al margen de la legalidad.

    «En realidad, quienes cumplan con las normas pueden seguir invirtiendo. Hay reglas claras y otras empresas están interesadas en participar», declaró Sheinbaum, en tono conciliador.

    Sin embargo, estas declaraciones contrastan con los hechos. Desde 2019, el gobierno federal ha impulsado una serie de cambios regulatorios que han limitado el crecimiento del sector privado en energía. Multas, bloqueos regulatorios y un discurso público hostil han hecho de México un destino menos atractivo para la inversión extranjera.

    El propio mandatario federal calificó en diversas ocasiones a Iberdrola como parte de un supuesto «poder fáctico» que actuaba en contra del interés nacional. Este estigma ha marcado la relación entre la empresa y el Estado mexicano durante toda la administración.

    Impactos en el sector y reconfiguración del mercado eléctrico

    La salida de Iberdrola dejará un hueco relevante en el mercado eléctrico privado de México. Con la venta de las 15 plantas restantes, el control estatal sobre la generación de energía se incrementará aún más, consolidando a la CFE como actor dominante.

    Esta situación podría implicar una menor competencia, mayores barreras de entrada para nuevos inversionistas y un riesgo potencial para la transición energética, al reducirse la participación de energías limpias operadas por privados.

    Por su parte, Iberdrola ya anunció una emisión de capital por 5,000 millones de euros para reforzar su presencia en Estados Unidos y Reino Unido. Más del 80 % de sus activos estarán concentrados en esos mercados durante los próximos años, lo que confirma su apuesta por entornos regulatorios predecibles y rentables.

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