La recaudación tributaria en México logró un crecimiento notable en el primer trimestre de 2025, al alcanzar un billón 522 mil millones de pesos, un incremento real de 17.8 por ciento frente al mismo periodo de 2024. Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el impulso se debe a una mayor eficiencia en la fiscalización, a pesar del crecimiento más moderado del PIB nacional.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, detalló que este resultado superó en 37 mil 807 millones de pesos lo estimado en la Ley de Ingresos de este año. Incluso, tras descontar un efecto de calendario por el último día hábil de pago para personas morales, el alza se mantuvo alta, con una tasa de 9.3 por ciento, la segunda más elevada desde 2015.
El comportamiento por tipo de impuesto fue igualmente destacable. El ISR creció 21.3 por ciento real, para acumular 901 mil 261 millones de pesos, mientras que el IVA aumentó 20.9 por ciento y sumó 400 mil 444 millones. Este último fue impulsado por la fortaleza del mercado interno y un tipo de cambio favorable. Los impuestos a las importaciones también destacaron con un alza real de 50.5 por ciento, al llegar a 42 mil 347 millones de pesos.
Contrastes en los ingresos públicos revelan desequilibrios estructurales
Aunque los ingresos tributarios avanzaron, los ingresos presupuestarios totales cerraron en 2 billones 149 mil millones de pesos, es decir, 63 mil 249 millones por debajo de lo proyectado. La razón principal fue la caída en los ingresos petroleros, que se redujeron en más de 100 mil millones de pesos respecto a lo previsto.
Durante la presentación del Informe de Finanzas y Deuda Pública del Primer Trimestre de 2025, Amador rechazó que el país enfrente una recesión, a pesar del bajo crecimiento del PIB de solo 0.2 por ciento en el periodo. “Quisiéramos un número más robusto, pero nuestras proyecciones deben ser responsables”, afirmó.
Sin embargo, Alfredo Coutiño, de Moody’s Analytics, advirtió que aún existe riesgo de recesión. Su pronóstico anticipa una contracción económica de 0.3 por ciento para todo el año, particularmente en el segundo trimestre, por efectos derivados de las políticas proteccionistas de EE. UU.
A pesar de este contexto mixto, Hacienda resaltó que la posición financiera del gobierno es sólida. Los gastos se mantuvieron por debajo de lo planeado y los balances fiscales se alinearon con las metas. El déficit presupuestario al cierre de marzo fue de 121 mil millones de pesos, mucho menor al proyectado. Además, el balance primario tuvo un superávit de 182 mil millones, superando la previsión por 79 mil millones.
El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 17 billones 662 mil millones de pesos, lo que equivale al 49.2 por ciento del PIB. Sobre Pemex, se informó que ya se transfirieron 80 mil millones de una partida asignada de 136 mil millones.
En un dato optimista, Hacienda destacó que la inversión extranjera directa al cierre de 2024 alcanzó los 36 mil 872 millones de dólares, la cifra más alta registrada hasta ahora, reflejo de la confianza de los inversionistas internacionales.
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