Mark Zuckerberg, CEO de Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads, está ante uno de los juicios más importantes de su carrera. El Tribunal de Cancillería de Delaware inició un proceso judicial que podría terminar con una multa de hasta 8 mil millones de dólares.
La acusación principal es que Zuckerberg y otros ejecutivos incumplieron intencionalmente un acuerdo de privacidad firmado con la Comisión Federal de Comercio (FTC) en 2012.
Este acuerdo obligaba a Meta a implementar un programa riguroso para proteger los datos personales de sus usuarios. Además, la empresa se comprometió a no tergiversar cómo gestionaba y compartía la información sensible.
Sin embargo, según la demanda presentada en 2018 por accionistas, Zuckerberg y su equipo permitieron que aplicaciones externas tuvieran acceso a datos de usuarios y de sus contactos sin consentimiento explícito. Esto derivó en el escándalo de Cambridge Analytica, que sacudió la industria tecnológica y política a nivel global.
El escándalo de Cambridge Analytica salió a la luz en 2018. Una aplicación desarrollada por el profesor Aleksandr Kogan recolectó datos de millones de usuarios de Facebook sin permiso. Aunque solo 270,000 usuarios participaron directamente, la información sirvió para crear perfiles psicográficos de alrededor de 30 millones de personas.
Estas bases de datos fueron usadas para influir en campañas políticas, como el Brexit y las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016, donde participó activamente Steve Bannon, asesor de Donald Trump.
Acusados y defensa de Meta ante la justicia
La demanda no solo señala a Zuckerberg y a Sheryl Sandberg, exdirectora de operaciones de Meta, sino también a otras figuras importantes vinculadas a la empresa y a la política. Entre los acusados están Konstantinos Papamiltiadis, ex vicepresidente de asociaciones de Facebook; los capitalistas de riesgo Marc Andreessen y Peter Thiel; Reed Hastings, CEO de Netflix; y la Dra. Susan Desmond-Hellmann, ex directora ejecutiva de la Fundación Bill y Melinda Gates. También incluyen a dos ex jefes de gabinete de la Casa Blanca: Erskine Bowles y Jeff Zients.
Los acusados niegan todas las imputaciones. En documentos presentados al tribunal argumentan que la evidencia demostrará que Meta cumplió con el acuerdo firmado con la FTC. Aseguran que la empresa mantuvo un programa sólido para proteger la privacidad, informó constantemente a la FTC y que las asociaciones con terceros respetaron las reglas. Además, sostienen que Cambridge Analytica engañó deliberadamente a la empresa y que Facebook no tuvo responsabilidad directa en el mal uso de datos.
Este juicio no contará con jurado y el veredicto será decidido únicamente por el juez encargado. Las audiencias se extenderán por ocho días, con testimonios esperados de Zuckerberg, Sandberg, Thiel, Andreessen y Hastings. El proceso podría sentar un precedente clave sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas en el manejo de datos personales.
La importancia del juicio radica en la creciente preocupación mundial sobre la privacidad digital. Casos como Cambridge Analytica han puesto en la mira la manera en que empresas tecnológicas recaban, usan y venden información de millones de usuarios. Meta, con miles de millones de usuarios activos, representa un gigante que podría pagar caro si se demuestra su incumplimiento.
Por último, es relevante destacar que esta demanda surge en un momento donde la regulación sobre privacidad está en auge, tanto en Estados Unidos como en otras regiones. La opinión pública exige mayor transparencia y protección contra abusos en el uso de datos personales. El resultado de este juicio podría influir en las políticas y prácticas de las empresas tecnológicas globalmente.
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