México: clave en la reindustrialización de Estados Unidos pese a freno de inversión y tensiones arancelarias

Aunque el entorno económico del sector industrial mexicano enfrenta incertidumbre en el corto plazo —por amenazas arancelarias y una pausa en la Inversión Extranjera Directa (IED)—, especialistas del sector coinciden en que México se perfila como un aliado estratégico en el mediano plazo para la reindustrialización de Estados Unidos.

Así lo aseguró Emilio Cadena Rubio, CEO de Prodensa y con más de 29 años de experiencia en promoción de inversión extranjera, durante su participación en la Asamblea General de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra).

Nearshoring, una apuesta firme

De acuerdo con el directivo, las empresas más sofisticadas comprenden que México sigue siendo una plataforma altamente atractiva para exportar al mercado estadounidense. “Esto va más allá del ciclo político de Donald Trump. Estados Unidos importa cerca de 5 billones de dólares anuales, y por más que quiera relocalizar su producción, México tendrá una tajada importante del pastel”.

Además, recordó que México continúa siendo el mejor cliente comercial de Estados Unidos, lo que refuerza la estrategia de nearshoring y el reacomodo de las cadenas de valor en América del Norte.

A pesar del panorama optimista a mediano plazo, el 30% de los proyectos de inversión en cartera de Prodensa están en pausa, debido a la incertidumbre en torno al futuro del T-MEC y las políticas comerciales de EE.UU., especialmente tras la reelección de Trump.

Desde su oficina en China, Prodensa ha observado una creciente preocupación entre empresarios asiáticos por el ruido político y comercial generado por la nueva administración de Washington, que ahora ha puesto en duda incluso el impulso a la electromovilidad.

“No hay manera de competir con China sin aranceles”

En el mismo foro, Jorge Guajardo, exembajador de México en China y actual asesor en riesgos globales de DGA Group, fue contundente: “No hay manera de competir con China si no se imponen aranceles agresivos”.

Guajardo recordó que, tras la apertura comercial a China, Estados Unidos perdió más de dos millones de empleos y vio desindustrializadas regiones enteras, como Carolina del Norte y su histórica industria mueblera.

Asimismo, advirtió que China ya no es solo un país exportador barato, sino una potencia tecnológica global. Empresas como Xiaomi, TikTok y BYD están retando la hegemonía de gigantes estadounidenses como Apple, Meta, Amazon o Tesla.

También te puede interesar: Trump insiste en fabricar autos en EU, ‘No quiero autos de México ni Canadá’

Artículos relacionados