En medio de un entorno comercial incierto marcado por el endurecimiento de políticas arancelarias en Estados Unidos, México alcanzó una cifra histórica en inversión extranjera directa (IED) para su industria automotriz terminal. Durante 2024, el país atrajo 6,925 millones de dólares destinados a la fabricación de automóviles y camiones, según datos oficiales, superando ampliamente los 5,091 millones registrados en 2023 y posicionándose como líder regional en el sector.
Este hito económico ocurre a pocas semanas del arranque del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reactivado una agresiva estrategia comercial con la imposición de aranceles de hasta 25% a productos mexicanos que no cumplan con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Aunque inicialmente dirigidas a castigar presunta falta de cooperación en temas migratorios y de narcotráfico, las tarifas han sido parcialmente acotadas a sectores específicos.
Apuesta por México pese a la “tormenta de aranceles”
Empresas como General Motors, BMW, Volkswagen y ZF Group decidieron apostar por México con inversiones multimillonarias enfocadas en la transición hacia la electromovilidad. Tan solo GM destinó mil millones de dólares para reconvertir su planta de Ramos Arizpe y producir vehículos eléctricos, mientras BMW invierte 872 millones para expandirse en San Luis Potosí. En paralelo, Volkswagen destina 764 millones en su planta de Puebla y ZF Group 245 millones para Querétaro.
El respaldo de los capitales extranjeros se explica, en gran medida, por el atractivo que México sigue representando gracias a sus bajos costos logísticos y laborales, una base sólida de proveedores y cadenas de suministro resilientes, tal como lo señala la consultora alemana Roland Berger.
Además, México ha desplazado a China y Canadá como destino prioritario para las inversiones automotrices que buscan cumplir con los requisitos del T-MEC y esquivar sanciones arancelarias.
Más allá del sector automotriz, México logró en 2024 una entrada total de 36,872 millones de dólares en IED, un aumento de 2.3% respecto al año anterior. El 54% se dirigió al sector manufacturero, destacando ramas como transporte, alimentos, equipo de cómputo, química, bebidas y tabaco, metales y plásticos.
En este contexto, las exportaciones automotrices mexicanas también mostraron solidez, con un crecimiento interanual de 2.7%, alcanzando 193,907 millones de dólares, lo que representa el 31.4% del total de exportaciones nacionales. Aunque por debajo del crecimiento de dos dígitos registrado en años anteriores, las cifras confirman el peso estratégico de este sector para la economía mexicana.
T-MEC, clave para resistir presión comercial
El gobierno mexicano, junto con representantes de la Industria Nacional de Autopartes (INA) y actores internacionales, ha activado estrategias diplomáticas y comerciales para blindar al sector automotriz de una posible «tormenta arancelaria». Entre las herramientas clave están las llamadas «cartas paralelas» del T-MEC, que permiten a México exportar hasta 4 millones de vehículos y 110 mil millones de dólares en autopartes anualmente sin pagar aranceles, incluso en escenarios de restricciones por seguridad nacional.
A pesar de las advertencias sobre el impacto económico de los aranceles, la apuesta por México sigue firme. Empresas como Stellantis y Autoliv advierten sobre un posible aumento de costos y dificultades logísticas, pero reconocen que la demanda global y la relocalización de cadenas de suministro seguirán favoreciendo al país como destino estratégico de inversión.
Con una industria cada vez más enfocada en la electrificación y automatización, México consolida su lugar como un centro manufacturero competitivo a nivel global, especialmente en Norteamérica. La combinación entre acuerdos comerciales como el T-MEC, el crecimiento del mercado regional, la ubicación estratégica y la infraestructura industrial convierte al país en un protagonista clave de la próxima era del automóvil.
A pesar del endurecimiento de la política comercial estadounidense, los datos muestran que México sigue acelerando en el camino correcto, atrayendo capitales, generando empleo y fortaleciendo su posición en uno de los sectores más dinámicos de la economía mundial.
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