El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, aseguró que el nearshoring sigue vigente y representa una gran oportunidad para México, incluso en medio de la guerra comercial que encabeza Estados Unidos. Durante la entrega de la certificación «Hecho en México» a Grupo Bimbo, el funcionario destacó que el país tiene ventajas competitivas frente a otras economías, especialmente por los bajos aranceles que enfrenta frente al mercado estadounidense.
«A México le está yendo bien», sostuvo Ebrard. Como ejemplo, explicó que mientras otros países enfrentan aranceles de 25% o más, México tiene tasas de entre 16 y 18%, lo cual lo coloca en una posición privilegiada dentro del comercio regional. Además, resaltó la buena relación con Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, quien ha mostrado una actitud respetuosa y cooperativa hacia el gobierno mexicano.
Diálogos abiertos y revisión del TMEC en 2026
Luego de una visita de trabajo a Washington, Ebrard enfatizó que la estrategia de México es ser «firmes pero prudentes» para seguir avanzando. Actualmente, los temas más sensibles en la agenda bilateral son el acero y el aluminio, sectores en los que se esperan descuentos específicos por marca y modelo en la industria automotriz. La expectativa es que se logre un acuerdo en los próximos 30 días, con reuniones técnicas programadas para la siguiente semana.
El secretario también adelantó que, aunque los aranceles son una preocupación constante, México ha logrado mantenerse fuera del esquema de reciprocidad que afecta a otros países. «Eso era lo que buscábamos», afirmó.
Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), cuya revisión está programada para 2026, Ebrard afirmó que ya no se cuestiona su supervivencia. En cambio, se espera que continúen los avances gracias a la buena relación de la presidenta Claudia Sheinbaum con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El agua como nuevo punto de tensión
Ebrard también abordó el conflicto del agua entre México y Estados Unidos, que se rige por un tratado binacional firmado en 1944. Este acuerdo involucra el uso compartido del Río Colorado y el Río Bravo. Reconoció que México no ha podido cumplir totalmente con sus compromisos debido a la sequía agravada por el cambio climático, aunque ya se presentó una propuesta formal para resolver el problema. «Lo que se pueda hacer en el tema del agua se hará», aseguró, siempre bajo un enfoque realista.
El funcionario subrayó que, pese a los retos, el nearshoring ofrece una oportunidad única para reforzar la integración económica de México con Estados Unidos. «Nunca se ha muerto, andaba malito», dijo con humor, y reiteró que el país ya es el mayor exportador hacia el mercado estadounidense sin enfrentar aranceles.
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