El gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa un nuevo capítulo en la industria automotriz con Olinia, un pequeño vehículo eléctrico producido en México, que se perfila como una alternativa accesible, sustentable y eficiente. Con un precio estimado de 90 mil pesos, el modelo busca democratizar el acceso a la electromovilidad y consolidarse como un símbolo del proyecto de nación rumbo al Mundial de Futbol de 2026.
Diseñado con el respaldo del Plan Nacional de Desarrollo, Olinia será presentado oficialmente en junio de 2026. La mandataria tiene previsto llegar a bordo de este auto a la ceremonia inaugural del Mundial, que tendrá lugar en el Estadio Azteca. A partir de 2027, se fabricarán 10 mil unidades anuales, con una meta de 25 mil para 2028. La producción se llevará a cabo en Puebla, donde se instalará la primera planta armadora especializada en este tipo de vehículos.
Un proyecto con historia y visión social
Olinia no surge de la nada. Es resultado de años de investigación en movilidad sustentable y de la colaboración entre entidades gubernamentales y expertos del sector tecnológico. Los responsables del proyecto, Rafael Garayoa Guajardo y Roberto Capuano Tripp, han definido a Olinia como un «proyecto de nación» por su dimensión social, industrial y ecológica.
El nombre proviene del náhuatl y significa «estar en movimiento», reflejo de la filosofía del vehículo: ofrecer una solución práctica a los desafíos del transporte urbano. Este microauto 100% eléctrico fue pensado para recorridos cortos, especialmente en ciudades con alta densidad poblacional. Además, se ha proyectado una línea con tres modelos: uno para uso personal, otro para movilidad barrial y un tercero para entregas de última milla.

Cada unidad podrá recargarse en un enchufe doméstico y utilizará baterías de litio, lo que simplifica su adopción en hogares y negocios. Su tamaño compacto también apunta a descongestionar las vialidades y reducir la contaminación sonora y atmosférica.
El 3 de abril, Sheinbaum presentó el Plan Nacional de Desarrollo, donde se detalló el impulso a la soberanía energética, la producción nacional de bienes estratégicos y el aumento del salario mínimo. Dentro de este paquete, Olinia destaca como una política pública que materializa esos objetivos: manufactura mexicana, innovación accesible y reducción de la dependencia energética externa.
La publicación del decreto que habilita el crecimiento del mercado interno de vehículos eléctricos se espera para el 16 de mayo. A partir de ahí, se formalizarán los incentivos para la compra y producción del auto.
Olinia no solo representa un avance tecnológico, sino también una apuesta política por una movilidad más equitativa. El reto será mantener la calidad, escalar la producción y evitar que el bajo costo comprometa la seguridad o el desempeño del vehículo.
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