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    SAT rompe récord: ingresos tributarios suben 8.9% pese a caída petrolera y recorte al gasto

    Entre enero y mayo de 2025, los ingresos tributarios en México crecieron 8.9% anual en términos reales, el mayor avance para un periodo similar desde 2016, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). A pesar del estancamiento económico y la caída de los ingresos petroleros, la recaudación fiscal superó por 82,856 millones de pesos lo estimado.

    La explicación no está en el crecimiento económico, aclaró Domingo Ruíz, presidente de la Comisión Fiscal de Coparmex Nacional, quien atribuyó el repunte directamente a la fiscalización más agresiva del SAT y al uso intensivo de herramientas tecnológicas para vigilar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

    ISR e IVA empujan el repunte

    De acuerdo con el Informe de Finanzas Públicas y Deuda Pública, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) generó 1.37 billones de pesos, con un incremento real de 8.2% anual. Esta cifra quedó 39,775 millones de pesos por encima de lo programado. Hacienda lo atribuyó a “mejoras salariales y sólidas métricas en el empleo”.

    Por su parte, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) creció 12.5% real, sumando 653,541.7 millones de pesos, 51,998.5 millones más que lo previsto. Según la dependencia, esta alza se debió a una vigilancia reforzada en aduanas y al trabajo de la administración tributaria.

    Los ingresos por impuestos a las importaciones también mostraron un fuerte incremento de 38.4%, la mayor variación para un periodo enero-mayo desde que hay registros, impulsados por una fiscalización más estricta y una mayor supervisión de plataformas digitales.

    En contraste, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) tuvo una caída real de 1.1%, lo que marca un punto débil dentro del panorama tributario general.

    Gasto a la baja y subejercicio histórico

    Aunque los ingresos tributarios superaron expectativas, el gasto público retrocedió 5.3% en términos reales, el mayor desplome desde 2017. Entre enero y mayo se ejercieron 3.7 billones de pesos, 224,387 millones menos de lo previsto. Según Banamex, esto se debió a un subejercicio en el gasto programable por 205,100 millones de pesos y a una reducción de 21,000 millones en el costo financiero de la deuda.

    El gasto programable cayó 9.6% y sumó 2.61 billones de pesos, mientras que el costo financiero de la deuda pública aumentó 13.1% anual, alcanzando 460,550 millones de pesos.

    La contracción más severa se observó en la inversión física, que retrocedió 29%, el peor dato en 25 años. El gasto de capital bajó en total 35.4%, reflejando una tendencia preocupante de menor inversión pública en infraestructura y desarrollo.

    Balance positivo, pero con reservas

    Gracias a este subejercicio, el déficit presupuestario se mantuvo por debajo de lo programado, en 250,900 millones de pesos, es decir, 159,900 millones menos de lo esperado. Además, el superávit primario ascendió a 209,600 millones, superando en más de 70,000 millones el objetivo trazado.

    No obstante, analistas advierten que este equilibrio no es resultado de una economía más fuerte, sino de una combinación de presión fiscal, baja inversión y recorte al gasto. Para Coparmex, aún no es necesaria una reforma fiscal, pero factores como la debilidad del Estado de derecho o la incertidumbre regulatoria podrían revertir este avance en el corto plazo.

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