Aunque continúan las diferencias en sectores estratégicos, especialmente en la industria automotriz, las conversaciones entre México y Estados Unidos muestran avances que mantienen abierta la posibilidad de extender el tratado por otros 16 años.
El T-MEC entró en vigor en julio de 2020 y establece en su Artículo 34.7 una revisión conjunta obligatoria seis años después de su implementación. Si México, Estados Unidos y Canadá alcanzan consenso, el acuerdo permanecerá vigente hasta 2042. En caso contrario, iniciará un proceso de revisiones anuales que podría derivar en su terminación en 2036.
México y Estados Unidos mantienen diálogo rumbo a la revisión
Las negociaciones formales comenzaron durante el primer trimestre de 2026 entre el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer.
La primera ronda se realizó los días 28 y 29 de mayo en Ciudad de México. Las delegaciones calificaron el encuentro como positivo y abordaron temas relacionados con reglas de origen, acero, aluminio, seguridad económica y barreras no arancelarias.
Uno de los principales puntos de discusión surgió en la industria automotriz. Estados Unidos planteó endurecer las reglas de origen mediante una propuesta que exigiría que al menos 50% del valor de los vehículos proceda exclusivamente de territorio estadounidense.
La segunda ronda tuvo lugar los días 16 y 17 de junio en Washington D.C. Las conversaciones incluyeron temas agrícolas y mecanismos para garantizar condiciones de competencia equitativas dentro de la región.
Ambas partes acordaron continuar el diálogo. La tercera ronda de negociaciones está prevista para la semana del 20 de julio en Ciudad de México.
Industria automotriz concentra los temas más sensibles
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado su respaldo al T-MEC y a la integración económica regional. La estrategia mexicana busca fortalecer las cadenas de suministro de América del Norte y reducir la dependencia de insumos provenientes de otras regiones.
Además, la administración federal mantiene consultas con representantes del sector privado para identificar oportunidades y riesgos para industrias clave como la automotriz, manufacturera y agroalimentaria.
Por su parte, la administración del presidente Donald Trump impulsa una postura más firme en temas relacionados con contenido regional, producción industrial estratégica y seguridad económica.
A pesar de las diferencias, no existen señales de una ruptura del tratado. Los avances registrados en las mesas de trabajo apuntan a posibles ajustes específicos y a una renegociación limitada en algunos sectores.
Canadá prepara su participación en la revisión trilateral
Canadá también ha expresado interés en mantener vigente el acuerdo comercial. Sin embargo, las conversaciones trilaterales avanzan a un ritmo más lento que las reuniones bilaterales entre México y Estados Unidos.
Las autoridades esperan que la participación canadiense cobre mayor relevancia conforme se acerque la reunión formal de la Comisión del T-MEC prevista para el 1 de julio.
Esa fecha marcará el inicio de una etapa decisiva para el futuro del acuerdo comercial. Los tres países deberán evaluar los resultados obtenidos desde 2020 y determinar si existen las condiciones para extender el tratado hasta 2042.
Por ahora, las negociaciones avanzan entre acuerdos preliminares y diferencias pendientes. La industria automotriz sigue siendo el principal foco de atención para gobiernos y empresas de la región.
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