El presidente Donald Trump desató una nueva confrontación política al exigir públicamente la renuncia inmediata de Jerome Powell, titular de la Reserva Federal (Fed). Lo acusó de frenar la recuperación económica al mantener elevadas las tasas de interés.
«¡El Tardón debería renunciar de inmediato!», escribió Trump en Truth Social, reavivando su enfrentamiento con el organismo que regula la política monetaria de EE. UU.
La publicación fue acompañada por un enlace a un reportaje de Bloomberg. En él, el director de la Agencia Federal de Financiamiento de Viviendas (FHFA), Bill Pulte, pidió que el Congreso investigue a Powell por supuestamente mentir en su última comparecencia ante el Senado. Las críticas aumentan justo cuando la economía enfrenta riesgos derivados de una política monetaria restrictiva.
Mandato en disputa y presiones desde la Casa Blanca
El periodo de Powell como presidente de la Fed finaliza en mayo de 2026. Sin embargo, puede continuar como miembro de la Junta de Gobernadores hasta enero de 2028, de acuerdo con la ley. Esta posibilidad ha llevado a los asesores de Trump a barajar distintos escenarios sobre cómo sustituirlo, ya que buscan a alguien que respalde su agenda económica.
Trump afirmó tener «dos o tres opciones principales» para reemplazar a Powell, aunque evitó dar nombres. Entre los mencionados está Scott Bessent, secretario del Tesoro. Algunos informes sugieren que podría ser considerado para encabezar la Fed. No obstante, la Casa Blanca negó que se estudie asignarle ambos cargos al mismo tiempo, debido a que desde 1935 ambas funciones están separadas para garantizar la autonomía del banco central.
En Bloomberg TV, Bessent comentó:
«Haré lo que quiera el presidente, pero creo que tengo el mejor trabajo en DC», dejando abierta la posibilidad de un cambio.
Choque ideológico sobre la política monetaria
Trump ha criticado de forma persistente a Powell por no reducir las tasas de interés con mayor rapidez. Según su visión, mantenerlas elevadas debilita el consumo, frena la inversión y obstaculiza el crecimiento económico que ha prometido en su segundo mandato.
Por el contrario, Powell defiende su cautela. Sostiene que los aranceles impuestos por Trump podrían alimentar una inflación sostenida. Esta diferencia de criterio ha provocado tensiones crecientes dentro del equipo presidencial, que teme un estancamiento económico justo en un año electoral.
El conflicto surge en medio de un entorno financiero inestable, mercados volátiles y señales de recortes de tasas por parte de otros bancos centrales. Trump busca colocar a un aliado al frente de la Fed, con el fin de reorientar la política monetaria. Esta movida podría significar un giro institucional sin precedentes en el banco central más poderoso del planeta.
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