La intérprete estadounidense falleció rodeada de su familia tras una dura batalla contra un cáncer extremadamente raro. Su legado en la televisión y el cine independiente ha sido reconocido por colegas y fanáticos en redes sociales.
Kelley Mack, actriz conocida por su papel como Addy en la serie de culto The Walking Dead, falleció el pasado 2 de agosto a los 33 años en su ciudad natal de Cincinnati, Ohio. La noticia fue confirmada por su hermana a través de una emotiva publicación en redes sociales, donde detalló que la artista murió en paz, rodeada por su madre, Kristen Klebenow, y su tía Karen.
“Con una tristeza indeleble, anunciamos el fallecimiento de nuestra querida Kelley. Una luz brillante y ferviente ha partido hacia el más allá, a donde todos, eventualmente, debemos ir”, escribió su hermana, sin dar más detalles sobre el momento exacto de la muerte.
En enero de este año, la propia actriz había informado públicamente que padecía glioma difuso de línea media, un tipo de cáncer sumamente agresivo que afecta el sistema nervioso central y es extremadamente raro en adultos. A causa de la cirugía de biopsia, perdió la movilidad de la pierna derecha y la mayor parte de la izquierda, por lo que en sus últimos meses utilizaba un andador y una silla de ruedas para desplazarse.
Carrera artística y despedida pública en Ohio y California
Además de su papel en The Walking Dead, Mack participó en otras series reconocidas como 9-1-1 y Chicago Med, así como en múltiples producciones independientes donde también incursionó como guionista. Uno de sus últimos proyectos fue On The Black, un guión coescrito junto a su madre, inspirado en sus abuelos maternos y ambientado en el béisbol universitario de los años cincuenta.
La familia anunció que se realizará un homenaje oficial el próximo 16 de agosto en el Glendale Lyceum de Glendale, Ohio, seguido de una serie de eventos en Los Ángeles, ciudad donde Mack desarrolló gran parte de su carrera profesional. Según su entorno cercano, estos actos buscarán honrar “una vida entregada al arte, la sensibilidad y la resistencia”.
Kelley Mack fue una figura discreta en Hollywood, pero profundamente admirada por sus compañeros de profesión. Desde que se dio a conocer la noticia de su fallecimiento, diversos actores, directores y fanáticos han compartido mensajes de condolencia y agradecimiento en redes sociales.
Un legado de empatía y lucha personal
A lo largo de su batalla contra el cáncer, Mack decidió mantener una actitud transparente, contando en sus redes sociales los avances y retrocesos de su enfermedad. Muchos de sus seguidores señalaron que, a pesar del deterioro físico, su espíritu se mantuvo firme, y su mensaje sobre la vida, la aceptación y el amor propio seguirá inspirando.
En su última publicación, la actriz escribió: “La vida no se trata de cuánto tiempo tenemos, sino de cómo decidimos vivirlo. Yo elijo el amor, la creatividad y la esperanza, hasta el final”.
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