Tras coronarse como Miss Universo 2025 en un certamen marcado por escándalos en Bangkok, Tailandia, la mexicana Fátima Bosch llegó este lunes al aeropuerto de Newark, Nueva Jersey, para dar inicio a su año de reinado. La modelo de 25 años, originaria de Teapa, Tabasco, fue recibida con una explosión de orgullo mexicano: mariachis interpretando clásicos, bailes folclóricos y banderas ondeando, organizados por la comunidad local.
Bosch, la cuarta mexicana en ganar el título tras Lupita Jones (1991), Ximena Navarrete (2010), Andrea Meza (2020), posó para fotos con fans emocionados y expresó su alegría ante la prensa.
Triunfo global
El camino de Bosch al trono no fue fácil. En noviembre, durante la ceremonia de bandas en Bangkok, el director nacional de Miss Universo Tailandia, Nawat Itsaragrisil, la regañó públicamente por no publicar contenido promocional en redes, llamándola «tonta» y ordenando su expulsión. La escena, transmitida en vivo, provocó que Bosch abandonara el lugar junto a otras candidatas, incluyendo a la Miss Universo saliente, la danesa Victoria Kjaer Theilvig. La organización condenó el acto como «malicioso» y destituyó a Nawat, mientras la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum aplaudió su valentía: «Me gusta que haya alzado la voz ante una injusticia. Eso es un ejemplo para las mujeres».
A pesar de las sombras –incluyendo la renuncia de un juez que alegó arreglo en el concurso–, Bosch se coronó el 21 de noviembre ante 100 rivales, con Miss Tailandia como primera finalista. Su victoria, vista como ruptura de estereotipos, generó debates sobre el rol de los certámenes en la era moderna.
«Rompo Moldes»: Bosch responde a las críticas con firmeza
Ante la prensa en Newark, Bosch no esquivó la polémica. «Cuando hay una verdad certera no se necesita defenderse, pero si tenemos voces para usarlas. Todas las personas saben que es completamente falso», declaró sobre las acusaciones de favoritismo, ligadas a presuntos lazos de su familia con la organización.
Añadió: «Mi triunfo desató mucha polémica, pero yo creo que cuando una persona rompe un molde, rompe un estereotipo, eso es lo que hoy está siendo Miss Universo. A mí me honra mucho ser parte de esto». Proveniente de una familia con tradición en política y belleza –su padre, Bernardo Bosch Hernández, la acompañó en la final–, Bosch superó bullying infantil y se graduó en diseño de modas en la Universidad Iberoamericana.
Bosch adelantó su apretada agenda desde Nueva York, su base para el próximo año. «Tenemos una agenda increíble llena de compromisos. También muchas cosas de filantropía, que es lo que más me gusta», reveló. Priorizará causas como empoderamiento femenino y medio ambiente, alineadas con la evolución de Miss Universo hacia plataformas de impacto social.
Este inicio en la Gran Manzana, con ecos de su herencia tabasqueña, simboliza no solo un reinado, sino una declaración: la belleza mexicana trasciende coronas y responde a los haters con gracia y propósito. El mundo observa qué moldes romperá Bosch en 2026.
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