Harfuch confirma hospital clandestino en Tecalitlán usado para atender a heridos del crimen organizado

La finca permitió rescatar a ocho hombres que permanecían privados de la libertad y detener a seis personas señaladas por trata y desaparición.

La investigación por la desaparición de un joven de 20 años llevó a las autoridades hasta una finca en Tecalitlán, Jalisco, donde encontraron a ocho hombres privados de la libertad y un espacio utilizado para atender a personas heridas vinculadas con actividades del crimen organizado.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó este viernes que el inmueble era utilizado para recibir a personas lesionadas pertenecientes a grupos delictivos. La Fiscalía de Jalisco, por su parte, ha señalado un presunto vínculo del lugar con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El caso comenzó a investigarse después de que la familia de un joven de 20 años denunció su desaparición. El muchacho había salido con la expectativa de trasladarse a un rancho para trabajar.

Las diligencias condujeron a una finca ubicada en Tecalitlán. Al ingresar, las autoridades localizaron al joven junto con otras siete personas, de entre 16 y 43 años.

El operativo fue realizado por la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas, con apoyo de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional. Además del rescate, fueron detenidos cinco hombres y una mujer, de entre 21 y 48 años.

La información disponible permite establecer que el inmueble no funcionaba como un hospital convencional. Harfuch explicó que se trataba de un sitio al que eran llevados integrantes de la delincuencia organizada que resultaban heridos para recuperarse o recibir atención.

La investigación continúa para determinar quién proporcionaba los servicios médicos y cuál era exactamente la estructura criminal que operaba el inmueble.

Muletas y equipo médico revelaron el uso del inmueble

En el lugar fueron encontrados indicios que llamaron la atención de los investigadores. Entre ellos había tres pares de muletas, botas ortopédicas, medicamentos, material con características de droga, una báscula gramera, botas tácticas y 100 cartuchos calibre 5.56 por 45 milímetros.

Al menos dos de los hombres rescatados utilizaban aparatos para caminar. Además, la Fiscalía de Jalisco reportó que algunos presentaban antecedentes de intervenciones quirúrgicas relacionadas con lesiones.

Ese elemento reforzó la hipótesis de que la finca era utilizada como un centro de recuperación para personas heridas.

La Fiscalía investiga ahora quién realizaba las atenciones y si existió participación o colaboración de personal médico. Por ello, el hallazgo no solamente abrió una línea relacionada con la privación de la libertad, sino también otra sobre la operación de una estructura clandestina de atención a lesionados.

Las autoridades mantienen bajo investigación a las seis personas detenidas, quienes fueron puestas a disposición de la autoridad judicial por su probable responsabilidad en delitos de trata de personas y desaparición cometida por particulares.

Ocho personas fueron rescatadas de la finca

Uno de los aspectos más relevantes del operativo es que siete de los ocho hombres encontrados en el inmueble no contaban con una ficha formal de desaparición.

El único caso que había sido denunciado previamente correspondía al joven de 20 años cuya familia inició la búsqueda y permitió abrir la investigación que finalmente condujo a Tecalitlán.

Entre los rescatados había personas provenientes de la Ciudad de México, Guerrero, Michoacán y Sinaloa.

La Fiscalía estatal señaló que los hombres se encontraban en el inmueble contra su voluntad. Posteriormente fueron trasladados a la Zona Metropolitana de Guadalajara para recibir atención y comenzar el proceso de reincorporación con sus familias.

El caso también muestra una de las dificultades que enfrentan las autoridades en las investigaciones por desaparición: una persona puede permanecer privada de la libertad sin que exista una denuncia formal que active de inmediato una búsqueda institucional.

En este caso, la denuncia de una sola familia terminó revelando la presencia de otras siete personas.

La Santa Muerte y otros indicios dentro de la finca

Las imágenes difundidas después del cateo muestran las condiciones en las que permanecían los hombres. En las habitaciones aparecen colchones colocados directamente sobre el piso, ropa, ventiladores y objetos personales.

También fueron localizados distintos altares con figuras de la Santa Muerte.

En otra zona del inmueble, las autoridades utilizaron un equipo de georradar para revisar una superficie de tierra. Sin embargo, hasta ahora no se ha informado públicamente cuál fue el resultado de esa exploración ni si se localizaron restos humanos.

Por ello, ese elemento debe mantenerse como una línea de investigación y no como evidencia de posibles fosas o entierros clandestinos.

El fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, explicó que el grupo relacionado con el inmueble operaba principalmente entre Jalisco y Michoacán. La Fiscalía ha señalado un presunto vínculo con el CJNG, aunque la investigación continúa para determinar responsabilidades individuales.

El hallazgo se suma a los antecedentes de sitios clandestinos utilizados por grupos criminales para atender a integrantes lesionados. Sin embargo, cada caso debe ser investigado de manera independiente para establecer quién operaba el inmueble y bajo qué estructura.

La Fiscalía Especial en Personas Desaparecidas mantiene además una base pública de sitios de inhumación clandestina procesados en Jalisco. Hasta agosto de 2026, el registro contabilizaba 258 sitios procesados desde diciembre de 2018.

En Tecalitlán, la prioridad ahora es determinar el alcance de la red detrás de la finca, identificar a las personas que participaron en la privación de la libertad y esclarecer quién proporcionaba atención médica a los heridos.

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