Gabriel “N” participó nuevamente a distancia en una audiencia por presunto abuso sexual agravado, aunque un juez de El Mante había ordenado su presencia física y advirtió posibles consecuencias legales.
Gabriel “N”, padre de Dafne Zapata Quintos, volvió a participar de manera remota en una audiencia judicial pese a que un juez de Tamaulipas había ordenado expresamente su comparecencia presencial. El imputado se conectó nuevamente por Zoom durante la diligencia realizada este lunes 10 de agosto en el Centro Integral de Justicia (CIJ) de El Mante, dentro del proceso que enfrenta por el presunto delito de abuso sexual agravado.
La decisión ocurre pocos días después de que el mismo acusado participara de manera virtual en otra audiencia. Tras aquella diligencia, el juez de control Eliseo Sánchez Wong había establecido que Gabriel “N” debía presentarse físicamente ante el tribunal. Sin embargo, la defensa volvió a solicitar que pudiera intervenir a distancia y el imputado no acudió a la sala en los términos ordenados.
El abogado Mario Enrique Fuentes Medina, quien encabeza actualmente la defensa, argumentó que existen razones relacionadas con la seguridad personal de su cliente. Según la postura expuesta durante la audiencia, la legislación permite recurrir a medios remotos cuando existe un riesgo comprobable para la integridad del imputado, argumento que la defensa relacionó con agresiones verbales ocurridas durante diligencias anteriores.
La comparecencia vuelve a colocar el cumplimiento de las determinaciones judiciales en el centro de un proceso que se ha prolongado durante varios años. El juez ya había advertido que la inasistencia presencial podía tener consecuencias procesales, por lo que la nueva participación mediante videollamada representa un punto relevante dentro de la causa.
El juez ya había advertido sobre una posible orden de aprehensión
Durante las diligencias anteriores, el juez Eliseo Sánchez Wong estableció condiciones específicas para evitar que los cambios de defensa o las ausencias del imputado terminaran retrasando indefinidamente el procedimiento. En particular, advirtió que Gabriel “N” podría enfrentar nuevas medidas si no cumplía con la obligación de acudir personalmente cuando así se le ordenara.
El juzgador incluso señaló que, si el imputado volvía a cambiar de abogado, podría impedir una nueva designación de defensor particular y ordenar que el proceso continuara con un defensor público de oficio. La advertencia se relacionó con el número de sustituciones de abogados registradas durante las diligencias del caso.
En cinco actuaciones judiciales, Gabriel “N” ha tenido tres defensores distintos. Para el juez, el derecho a contar con una defensa particular no puede utilizarse como una vía para generar aplazamientos sucesivos o impedir que el procedimiento avance.
Asimismo, Sánchez Wong advirtió que una nueva incomparecencia física podría llevar a considerar que el imputado se sustrae de la acción de la justicia. En ese escenario, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas podría solicitar nuevamente una orden de aprehensión.
La advertencia adquiere relevancia porque Gabriel “N” ya permaneció aproximadamente dos años en prisión preventiva durante el desarrollo de este expediente. Posteriormente obtuvo su libertad mientras el proceso continuaba, por lo que actualmente enfrenta la causa fuera de prisión.
Un proceso iniciado cuando Dafne tenía seis años
El expediente contra Gabriel “N” se remonta a 2019, cuando Dafne tenía seis años. La denuncia fue presentada por su madre, Alejandra Quintos, y la investigación comenzó bajo una clasificación distinta a la que actualmente se encuentra en el proceso.
Con el avance de las actuaciones, el caso fue reclasificado como abuso sexual agravado. La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas incorporó además nuevos elementos al expediente, que actualmente está integrado por seis tomos procesales.
La extensión del expediente fue precisamente uno de los argumentos utilizados por la defensa para solicitar más tiempo para su estudio. Durante la audiencia del viernes 7 de agosto, los abogados de Gabriel “N” pidieron un plazo de 30 días para analizar la documentación.
El juez consideró excesivo ese periodo y concedió únicamente dos días naturales. La determinación se produjo en medio de los cambios de representación legal que han marcado las últimas actuaciones del proceso.
Hasta este 10 de agosto de 2026, Gabriel “N” no cuenta con una sentencia que determine su responsabilidad penal por los hechos que se le imputan. Por ello, las acusaciones en su contra deben mantenerse bajo el principio de presunción de inocencia mientras el procedimiento judicial continúa.
El proceso por abuso sexual es distinto al caso por la muerte de Dafne
La causa que enfrenta el padre de Dafne por presunto abuso sexual agravado es independiente de la investigación iniciada por la muerte de la adolescente. Sin embargo, ambos procedimientos tienen como punto de conexión a la misma familia y se desarrollan en Tamaulipas.
Dafne Zapata Quintos murió el 17 de julio de 2026, cuatro días después de haber ingresado a un campamento de verano de la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero. La adolescente tenía 13 años y se encontraba dentro de las instalaciones de la institución cuando ocurrió su muerte.
La necropsia estableció como causa de muerte la asfixia por sumersión y documentó golpes y contusiones en distintas partes de su cuerpo. A partir de esos elementos, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas abrió una investigación bajo el protocolo de feminicidio.
En ese segundo expediente, tres personas permanecen vinculadas a proceso y bajo prisión preventiva justificada mientras avanza la investigación complementaria. Entre ellas se encuentran Danna Yanina “N”, de 18 años; el director de la academia, Jorge Luis “N”; y la instructora Estrellita “N”, señalada por las autoridades como probable autora material del feminicidio.
La muerte de Dafne ocurrió siete años después de que su madre presentara la primera denuncia contra Gabriel “N”. Por ello, los dos procesos judiciales avanzan por vías distintas y con imputaciones diferentes, aunque forman parte de la historia judicial que rodea a la familia.
La nueva comparecencia por Zoom coloca nuevamente al padre de Dafne frente a una advertencia concreta del tribunal: cumplir con las condiciones establecidas para su proceso o enfrentar las consecuencias que determine el juez. Mientras tanto, la causa por presunto abuso sexual agravado continúa sin una sentencia definitiva y el expediente por la muerte de la adolescente sigue bajo investigación.
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