El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró estado de emergencia en seis condados del sur del estado tras el impacto de una intensa tormenta invernal que provocó inundaciones, deslaves, rescates de emergencia y el cierre de importantes vialidades en plena temporada navideña. La medida permite acelerar la asistencia estatal y el despliegue de recursos para atender a las comunidades afectadas.
Las lluvias comenzaron a disminuir hacia el miércoles, pero las autoridades advirtieron que otro sistema de tormentas se aproximaba durante el día de Navidad, con precipitaciones adicionales y posibles tormentas eléctricas. Meteorólogos alertaron que el sur de California podría registrar una de sus Navidades más lluviosas en años, elevando el riesgo de inundaciones repentinas y flujos de escombros.
Uno de los principales focos de preocupación se ubicó en las zonas afectadas por incendios forestales recientes, donde la pérdida de vegetación redujo la capacidad del suelo para absorber el agua. En estas áreas se emitieron órdenes y advertencias de evacuación, ante la probabilidad de deslaves y aludes de tierra.
En el condado de San Bernardino, bomberos rescataron a personas atrapadas en vehículos luego de que el lodo y los escombros bloquearan caminos que conducen a Wrightwood, una comunidad turística en las montañas de San Gabriel. Las autoridades realizaron recorridos casa por casa y ordenaron a los residentes permanecer resguardados, mientras que en Lytle Creek se emitió una orden de evacuación.
Rescates, caminos cerrados y comunidades aisladas
Las tormentas dejaron comunidades parcialmente incomunicadas. En Lytle Creek, las crecidas destruyeron el único puente de acceso al vecindario, dejando atrapadas a decenas de familias. Vecinos se refugiaron en centros comunitarios o buscaron alojamiento temporal, mientras se coordinaban apoyos para personas que requerían atención médica.
En Wrightwood, residentes reportaron que caminos hacia tiendas y servicios básicos quedaron bloqueados por rocas y lodo. En algunos casos, la solidaridad comunitaria permitió el suministro de alimentos y artículos esenciales a familias aisladas por la tormenta.
Las lluvias también provocaron el cierre de tramos de carreteras clave, incluida una sección de la Interestatal 5 cerca del aeropuerto de Burbank. A lo largo de la costa, zonas como Malibú permanecieron bajo advertencias de inundación, mientras que se emitieron avisos de viento e inundación para amplias regiones del valle de Sacramento y el área de la bahía de San Francisco.
Nevadas y ráfagas generan visibilidad nula
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, la tormenta fue impulsada por múltiples ríos atmosféricos que transportaron grandes volúmenes de humedad desde los trópicos, en una de las semanas con mayor movilidad por las festividades. Normalmente, el sur de California registra entre 1.3 y 2.5 centímetros de lluvia en esta época, pero en esta ocasión varias zonas acumularon entre 10 y 20 centímetros, con cifras mayores en áreas montañosas.
En las regiones de mayor altitud, las nevadas intensas y las ráfagas de viento generaron condiciones de visibilidad casi nulas. En torno al lago Tahoe, las autoridades advirtieron un riesgo considerable de avalanchas y mantuvieron vigente una alerta de tormenta invernal.
El estado desplegó equipos de emergencia, rescatistas y recursos adicionales en los condados afectados, mientras que la Guardia Nacional de California se mantuvo en alerta. Las autoridades pidieron a la población evitar traslados innecesarios y seguir las indicaciones de protección civil.
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