más

    Maduro enfrenta riesgo de pena de muerte en EE. UU. por cargos de narcotráfico

    Nicolás Maduro compareció este lunes ante un tribunal federal en Nueva York, acusado de narcotráfico y narcoterrorismo, delitos que, bajo ciertas condiciones del sistema judicial estadounidense, podrían derivar en la pena de muerte. El caso marca un punto de inflexión en la crisis venezolana y eleva la tensión internacional, al involucrar no solo cargos penales de alto impacto, sino también implicaciones geopolíticas sobre el futuro del poder en Venezuela y la relación de Estados Unidos con la región.

    Las autoridades estadounidenses sostienen que Maduro habría violado la Ley de Sustancias Controladas como parte de una “empresa criminal continua”, una figura jurídica que permite a los fiscales solicitar la pena capital en casos excepcionales. Aunque las sentencias de muerte por delitos de drogas son inusuales en Estados Unidos, la legislación federal contempla esa posibilidad cuando se acredita una estructura criminal sostenida y de alto impacto.

    La acusación federal y el alcance de los cargos

    Maduro, de 63 años, fue trasladado desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn bajo un fuerte dispositivo de seguridad. De acuerdo con documentos judiciales, enfrenta cargos por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, narcoterrorismo y delitos relacionados con armas de uso exclusivo, entre ellos la posesión de ametralladoras. La acusación original fue presentada en 2020 y ampliada en 2026 por un gran jurado federal.

    El expediente también incluye a figuras clave del poder venezolano, como Diosdado Cabello y Nicolás Maduro Guerra, además de un presunto capo del narcotráfico que permanece prófugo. Según la fiscalía, la red operaba con apoyo estatal, utilizando rutas internacionales para el tráfico de estupefacientes.

    ¿Es viable la pena de muerte?

    Expertos legales subrayan que, aunque la ley permite solicitar la pena capital, su aplicación es poco frecuente en delitos de narcotráfico que no involucren homicidio directo. Casos históricos, como el del exdictador panameño Manuel Noriega, muestran que Estados Unidos ha optado por condenas de prisión prolongadas en lugar de la pena máxima.

    La fiscal general Pam Bondi afirmó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, “enfrentarán toda la fuerza de la justicia estadounidense”, sin precisar la sentencia que buscará el Departamento de Justicia. El proceso podría extenderse durante meses, con audiencias clave sobre competencia jurisdiccional y pruebas.

    Impacto político y reacción internacional

    El caso se desarrolla en un contexto de fuerte presión diplomática. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su gobierno está “a cargo” de la transición en Venezuela y sostuvo conversaciones con Delcy Rodríguez, reconocida por sectores militares como presidenta interina. Trump insistió en la necesidad de “acceso total” a los recursos energéticos venezolanos para impulsar la reconstrucción del país.

    China, Rusia e Irán condenaron la operación que derivó en la captura de Maduro, mientras la Unión Europea expresó preocupación por la escalada del conflicto. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una sesión de emergencia para analizar la situación.

    Mientras el proceso judicial avanza, analistas coinciden en que el juicio contra Maduro tendrá consecuencias que van más allá del ámbito penal. Una eventual condena, incluso sin pena de muerte, podría redefinir el equilibrio político en Venezuela y sentar un precedente en la persecución internacional de líderes acusados de narcotráfico.

    También te puede interesar: Trump eleva la presión regional y pone a México, Venezuela y Colombia en el centro de su agenda

     

    Artículos relacionados