Las redadas migratorias llevadas a cabo por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado viernes en Los Ángeles dejaron un saldo de al menos 44 personas detenidas, entre ellas 11 ciudadanos mexicanos. Las acciones generaron una ola de protestas en la ciudad, que ya acumula dos días consecutivos de manifestaciones.
Carlos González Gutiérrez, cónsul general de México en Los Ángeles, confirmó la cifra y afirmó que su equipo de protección consular acudió a la estación migratoria para brindar asistencia legal y consular a los connacionales.
A través de redes sociales, hizo un llamado a los detenidos para que contacten al consulado mediante los números de emergencia habilitados.
Las redadas se realizaron en al menos siete puntos, incluyendo un Home Depot, un complejo de departamentos, el distrito de la moda y tribunales federales. ICE indicó que las operaciones derivaron en la ejecución de cuatro órdenes de registro federales.
Una de ellas se relaciona con el presunto “albergue de personas en situación migratoria irregular”.
Tensión en aumento: protestas y uso de fuerza federal
El operativo ha intensificado el clima de tensión en la ciudad, especialmente en zonas como Paramount y las inmediaciones de un centro de detención federal, donde miles de personas se concentraron para rechazar las políticas migratorias.
Testigos reportaron el uso de gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y equipo antidisturbios por parte de las autoridades.
Uno de los arrestados durante las manifestaciones fue David Huerta, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios-Trabajadores de Servicios Unidos Oeste. El activista fue detenido tras bloquear un vehículo federal y es acusado de interferir con agentes de inmigración. El fiscal federal Bill Essayli confirmó que Huerta comparecerá ante una corte este lunes.
Durante la protesta en Paramount, elementos de la Patrulla Fronteriza y la Patrulla de Carreteras de California fueron desplegados. Se reportó que una persona fue hospitalizada, aunque no se ha detallado la gravedad de sus heridas. Algunos manifestantes intentaron avanzar hacia la autopista 710, sin lograr bloquearla.
La portavoz de ICE, Yasmeen Pitts O’Keefe, defendió las redadas argumentando que están respaldadas por la ley y que el uso de máscaras y equipo táctico busca proteger tanto a los agentes como a sus familias.
Operativos generan miedo y confusión
En contraste, organizaciones como la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) señalaron que los operativos han generado miedo y confusión entre los migrantes. Jorge Mario Cabrera, vocero de la organización, denunció que la línea de respuesta rápida recibió múltiples reportes de detenciones durante el viernes.
El presidente Donald Trump, por su parte, atribuyó las protestas a la «izquierda radical» y aseguró que están siendo “instigadas y financiadas” con el objetivo de sabotear las políticas migratorias de su gobierno. Aunque no presentó pruebas, sus declaraciones avivaron aún más el debate político en torno al tema migratorio.
Ante esta situación, el cónsul mexicano emitió una serie de recomendaciones para connacionales en caso de ser detenidos: mantener la calma, no resistirse, evitar dar información falsa o firmar documentos sin entenderlos, guardar silencio y contactar de inmediato al consulado.
Mientras tanto, ICE anunció que las redadas continuarán el resto del fin de semana, lo que anticipa más enfrentamientos, detenciones y reacciones diplomáticas.
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