La presidenta Claudia Sheinbaum evitó reconocer la victoria de Daniel Noboa en las elecciones presidenciales de Ecuador. Argumentó que aún no hay claridad, ya que la candidata opositora, Luisa González, no ha aceptado los resultados oficiales. “Vamos a esperar porque la candidata no reconoce el triunfo, entonces esperemos”, dijo durante su conferencia matutina de este lunes 14 de abril.
Ruptura diplomática complica el reconocimiento electoral
Sheinbaum no se pronunció de manera contundente, pero dejó claro que la administración mexicana mantendrá cautela ante lo que calificó como una situación abierta. Daniel Noboa habría ganado con el 55.83 por ciento de los votos, frente al 44.17 por ciento de González.
La declaración ocurre en medio de una ruptura diplomática aún vigente entre México y Ecuador. El conflicto escaló en abril de 2024, cuando agentes del gobierno ecuatoriano irrumpieron por la fuerza en la embajada mexicana en Quito, violando la inmunidad diplomática, para detener al exvicepresidente Jorge Glas, quien había recibido asilo. Tras el asalto, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador rompió relaciones y ordenó la evacuación del personal diplomático mexicano. Claudia Sheinbaum, en su calidad de presidenta electa en ese momento, respaldó la decisión y exigió una disculpa pública por parte del gobierno de Noboa.
A un año del incidente, Sheinbaum insistió en que aún no existen condiciones para restaurar la normalidad bilateral. “Ojalá pronto en Ecuador digan, presidenta con A”, comentó con ironía, aludiendo a la posibilidad de una mandataria mujer en ese país, en referencia a Luisa González.
Elecciones bajo sospecha y silencio diplomático
La elección de Noboa, que lo colocaría en su segundo mandato consecutivo, fue cuestionada por la oposición ecuatoriana, que denunció presuntas irregularidades durante el proceso. Luisa González, abanderada del movimiento Revolución Ciudadana, señaló que existieron inconsistencias en el conteo de votos y solicitó una auditoría electoral. Ante ese panorama, Sheinbaum optó por evitar un reconocimiento anticipado que pudiera interpretarse como una validación tácita del proceso.
Además, la mandataria mexicana ha sido enfática en mantener una postura de no intervención, pero también ha reiterado que la defensa del derecho internacional y la soberanía de las misiones diplomáticas es una prioridad para su administración.
La cautela de México refleja el deterioro de los vínculos con Ecuador, una situación sin precedentes recientes en la región. Aunque diversos países latinoamericanos ya reconocieron los resultados electorales, la postura de Sheinbaum marca un contraste significativo con otras cancillerías.
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