La decisión de Donald Trump de imponer un arancel global del 10 por ciento a todos los productos importados a Estados Unidos ha causado reacciones internacionales y dudas específicas sobre la exclusión de países como Rusia, Cuba, Bielorrusia y Corea del Norte. La medida, anunciada esta semana, incluirá aranceles más altos a naciones que, según Washington, imponen barreras comerciales significativas contra productos y servicios estadounidenses.
En el caso de la Unión Europea, el gravamen adicional será del 20 por ciento, y para países como Siria e Irak, la cifra sube hasta el 41 y 39 por ciento respectivamente. Sin embargo, Rusia quedó fuera de esta ronda de sanciones comerciales, lo que levantó cuestionamientos sobre un posible trato preferencial por parte del presidente estadounidense hacia Vladímir Putin.
Sanciones vigentes limitan cualquier comercio significativo con Rusia
Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la razón por la cual Rusia no fue incluida en la lista de nuevos aranceles es simple: las sanciones económicas ya impuestas desde 2022 por la invasión a Ucrania “impiden cualquier comercio significativo” entre ambos países.
La Casa Blanca insiste en que no se trata de una exención especial ni de un gesto amistoso. Por el contrario, Trump ha dicho que está dispuesto a imponer aranceles secundarios del 50 por ciento a los países que continúen comprando petróleo ruso. “Si compras petróleo de Rusia, no puedes hacer negocios en Estados Unidos”, advirtió recientemente.
El propio Trump dejó abierta la posibilidad de intensificar su política comercial si no se logra un acuerdo con Moscú que detenga el conflicto con Ucrania. “Si creo que fue culpa de Rusia, lo cual podría no serlo, voy a imponer aranceles secundarios al petróleo, a todo el petróleo que salga de Rusia”, señaló.
El Kremlin responde y niega beneficios económicos
En respuesta a la polémica, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó que los aranceles globales de Trump beneficien directamente a Moscú. “Difícilmente nos beneficia eso… La economía mundial está en crisis”, declaró en conferencia de prensa.
Peskov subrayó que la economía rusa, aunque “resiliente”, deberá aplicar esfuerzos adicionales ante la creciente inestabilidad global. A su vez, medios estatales rusos como Rossiya 24 TV confirmaron que la exclusión de Rusia se debe a las sanciones ya existentes y no a un trato preferencial.
Trump, por su parte, ha continuado enfatizando que sus medidas buscan asegurar un comercio justo y proteger los intereses estratégicos de Estados Unidos, sin matizar demasiado entre aliados o rivales.
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