La sólida relación económica y comercial que México mantiene con Estados Unidos, particularmente a través del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), representa un obstáculo para su posible adhesión al bloque BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Así lo afirmó Andrei Zemskiy, vocero de la embajada rusa en México, durante el foro «BRICS vs. FMI y el Banco Mundial: alternativas financieras para América Latina, la visión rusa y mexicana».
Zemskiy señaló que, aunque la incorporación de México al grupo no parece viable a corto plazo, “se podría encontrar una vía en el futuro” para que el país participe en el nuevo orden económico global que el BRICS busca consolidar como alternativa a las estructuras dominadas por Occidente, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
“Un acuerdo tan importante como el T-MEC pone trabas a estrechar la relación con BRICS. No será en el futuro próximo, pero sí se puede al final encontrar una manera en cómo México, un país tan vibrante, también participe en esta organización”, expresó Zemskiy.
El diplomático ruso también cuestionó la estabilidad del sistema financiero global, actualmente impactado por la incertidumbre económica y los aranceles impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha anunciado medidas proteccionistas que podrían afectar seriamente al comercio entre ambos países.
Académicos mexicanos piden diversificar alianzas
Durante el foro, Ana Laura Segura Martínez, académica de la Facultad de Economía de la UNAM, advirtió que el T-MEC está “al borde de ser tirado” debido a las crecientes tensiones comerciales impulsadas por Washington. En ese sentido, urgió al Gobierno mexicano a voltear hacia nuevos bloques de integración internacional, como el BRICS, para no depender exclusivamente de Estados Unidos.
“México no puede quedarse aislado. Si un gran país como Estados Unidos tiene un viraje hacia el neoproteccionismo, tenemos que mirar a otros países y otros bloques”, puntualizó.
La investigadora subrayó la importancia de establecer una cooperación amplia y profunda con las naciones que integran el BRICS, como alternativa viable frente a un panorama internacional cada vez más volátil.
Llamado a aprovechar la relación histórica con Rusia
En la misma línea, la analista internacional Nydia Egremy lamentó que México mantenga una relación comercial “tímida” con los países del BRICS, especialmente con Rusia, a pesar de los lazos históricos que datan de hace más de tres siglos.
“No se ha aprovechado lo suficiente esa cercanía histórica que tenemos con Rusia. Debemos fortalecer esa relación, sobre todo ante el nuevo paradigma geopolítico y económico que se avecina”, afirmó.
A medida que se aproxima la fecha límite del 2 de abril —cuando Estados Unidos podría oficializar nuevos aranceles a productos mexicanos—, aumenta el llamado entre expertos y actores internacionales a que México diversifique sus relaciones económicas.
Aunque la entrada formal al BRICS podría ser compleja debido a compromisos ya establecidos, la coyuntura actual ofrece a México una oportunidad estratégica para redefinir su papel dentro del comercio global y explorar alianzas fuera del eje tradicional con Norteamérica.
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