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    Claudia Sheinbaum califica como «contradictorio» el nuevo pacto de EE. UU. con «El Mini Lic», capo vinculado a Los Chapitos

    La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, criticó abiertamente el nuevo acuerdo que el gobierno de Estados Unidos estaría negociando con Dámaso López Serrano, alias “El Mini Lic”, figura clave del Cártel de Sinaloa y exaliado de la facción de Los Chapitos, señalando que dicha estrategia resulta “contradictoria” y “choca” con la política estadounidense de combate al narcotráfico.

    Durante su conferencia matutina, Sheinbaum expresó su preocupación por los recientes movimientos del Departamento de Justicia y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en relación con criminales que, si bien están detenidos, estarían colaborando con las autoridades estadounidenses a cambio de penas reducidas.

    La mandataria aludió así a la reciente postura oficial de Washington, que ha planteado designar a cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras (OTE), una medida que implicaría un endurecimiento de su política antidrogas y un cambio en la cooperación bilateral en materia de seguridad.

    El caso “Mini Lic”: de testigo protegido a reincidente

    El nombre de Dámaso López Serrano reapareció en los titulares internacionales tras su comparecencia, el pasado 23 de mayo, ante la Corte del Distrito Este de Virginia, donde se declaró culpable de conspirar para traficar fentanilo, uno de los opioides sintéticos más mortales y de mayor impacto en la actual crisis de salud pública en EE. UU.

    Aunque los detalles del caso permanecen bajo sello judicial, se ha revelado que la detención se concretó tras una operación encubierta del FBI en 2024, la cual incluyó grabaciones de voz y una entrega controlada de fentanilo simulado, que permitió documentar su involucramiento directo en la distribución del narcótico.

    Este nuevo proceso judicial llega después de que López Serrano, hijo del excolaborador de “El Chapo”, Dámaso López Núñez (El Licenciado), ya hubiera cooperado previamente como testigo protegido para la DEA. Gracias a esa colaboración inicial, recibió beneficios judiciales; sin embargo, su reincidencia lo coloca nuevamente en el foco de las autoridades.

    Expertos en seguridad señalan que “El Mini Lic” posee información sensible sobre rutas, contactos, estructuras y flujos financieros de Los Chapitos, lo que lo convierte en un testigo con potencial devastador para la organización criminal que actualmente encabezan Iván Archivaldo Guzmán, Ovidio Guzmán (detenido en EE. UU.) y otros miembros del clan Guzmán.

    Este nuevo acuerdo de colaboración con EE. UU. podría significar un golpe estratégico a esa facción del Cártel de Sinaloa, pero también ha generado cuestionamientos sobre la ética y consistencia de las políticas de justicia estadounidenses.

    México pide claridad a la FGR

    Por su parte, la presidenta Sheinbaum indicó que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR), dirigida por Alejandro Gertz Manero, informar sobre los posibles vínculos o procesos pendientes de López Serrano en México, así como coordinar la respuesta oficial ante este nuevo capítulo judicial.

    El debate sobre la política de negociación con capos del narcotráfico promete escalar, mientras EE. UU. continúa utilizando la figura del testigo cooperante como vía para desmantelar redes criminales. No obstante, voces como la de Sheinbaum plantean una disyuntiva: ¿puede un Estado combatir al crimen pactando con criminales reincidentes?

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