La lucha interna que fragmenta al Cártel de Sinaloa ha comenzado a desplazar a sus principales operadores hacia la capital del país. Así lo reveló la periodista Anabel Hernández durante una mesa de análisis en Aristegui Noticias, al advertir que figuras clave del crimen organizado están reubicando sus operaciones y ocultándose en zonas residenciales de la Ciudad de México para evadir la violencia entre las facciones de Los Chapitos y La Mayiza.
De acuerdo con Hernández, no se trata de sicarios de bajo perfil, sino de jefes de plaza, lavadores de dinero, coordinadores financieros y traficantes de fentanilo que buscan mantenerse fuera del radar mientras se desarrolla la guerra intestina en Sinaloa. Su presencia se ha detectado principalmente en alcaldías del sur como Tlalpan, Álvaro Obregón y Coyoacán, lugares que ofrecen anonimato, infraestructura y, posiblemente, protección institucional o empresarial.
“Se salieron de la plaza caliente para esperar a que pasara la ola”, señaló la periodista, quien recordó que esta estrategia no es nueva: ya en los años noventa, figuras como Amado Carrillo Fuentes usaban la capital como refugio.
Tres casos recientes en la CDMX evidencian esta reubicación
El desplazamiento de líderes del narco a la capital quedó expuesto en tres episodios recientes:
1. Captura de Leobardo García Corrales “Leo”
El 2 de abril, fue detenido en Jardines de la Montaña (Tlalpan) por la FGR y la Semar, Leobardo García Corrales, alias Leo, uno de los operadores más buscados por la DEA, que ofrecía 4 millones de dólares por su captura. Está vinculado al tráfico de fentanilo y tenía conexiones tanto con “El Mayo” Zambada como con “El Chapo” Guzmán.
2. Asesinato de “El Cabo 30” en Topilejo
Un día antes, fue ejecutado Rodolfo López Arellano, alias El Cabo 30, en un palenque clandestino en San Miguel Topilejo. Exmiembro de Los Cabos (brazo del CJNG), se había alineado a La Mayiza, facción ligada a los hermanos Arzate García, conocidos como Aquiles y René. Su muerte fue producto de un ataque directo con armas largas.
3. Fuga de “El Ingeniero” en Santa Fe
El 29 de marzo, José Olivas Chaidez, alias El Ingeniero, escapó de un operativo de captura en el hotel The Westin Santa Fe, durante la fiesta de XV años de su hija. El capo, vinculado al tráfico de cocaína y al lavado de dinero, logró huir luego de que sus escoltas desarmaran a los agentes federales. Pese al intento fallido de detención, la fiesta continuó, reflejando la impunidad con la que operan algunos criminales de alto perfil en la capital.
¿Quién protege a los capos en la capital?
Anabel Hernández cuestionó la seguridad y el grado de encubrimiento que parece existir en la Ciudad de México para que estas figuras logren asentarse sin ser detectadas por largos periodos.
“La pregunta que hay que hacerse es: ¿por qué se sienten tan seguros aquí? ¿Quién les brinda protección?”, advirtió la periodista.
El fenómeno refleja una tendencia peligrosa: la capital no solo es centro logístico y financiero, sino ahora también refugio de criminales de alto nivel, lo que plantea nuevos retos en materia de seguridad nacional y combate al crimen organizado.
Mientras las facciones de Los Chapitos y La Mayiza se disputan el control del Cártel de Sinaloa, la Ciudad de México se convierte en un nuevo punto estratégico, tanto para ocultarse como para reorganizar operaciones criminales de alcance internacional.
También te puede interesar: Testimonio de secuestrada por el CJNG en Tabasco: «Nos iban a vender vivas o muertas»




