Zhi Dong Zhang, identificado como un enlace fundamental en el tráfico de precursores químicos para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), logró fugarse de su arresto domiciliario en la Ciudad de México el pasado 11 de julio, a pesar de portar un brazalete electrónico de vigilancia. La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) emitió una ficha roja en su contra a petición de EE. UU., donde enfrenta cargos por tráfico de drogas. El caso evidencia graves irregularidades en el sistema judicial mexicano y deficiencias en la vigilancia que debían impedir la evasión de un objetivo prioritario.
Una fuga que revela fallas en el sistema
Zhang se encontraba en un inmueble de la colonia Lomas de Padierna, en la alcaldía Tlalpan, mientras se resolvía su proceso de extradición a EE. UU. Como medida preventiva, debía portar un brazalete de localización autorizado por un juez, pero lo retiró, lo destruyó y desapareció sin que los custodios pudieran evitarlo.
Investigaciones posteriores revelaron que la fuga se realizó mediante un túnel excavado dentro del inmueble que lo conectaba con la casa vecina. Este mecanismo facilitó la huida sin ser detectado, lo que incrementó las sospechas de negligencia o complicidad por parte de quienes debían vigilarlo. Además, la empresa responsable de instalar el brazalete carecía de certificación oficial, lo que abrió dudas sobre la calidad de los controles aplicados en el caso.
La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció múltiples omisiones en la custodia y solicitó una orden de aprehensión contra Zhang por el delito de resistencia de particulares, al haber inutilizado un dispositivo de vigilancia sin autorización. Sin embargo, un juez de control del Reclusorio Oriente se declaró incompetente para atender la solicitud el 3 de agosto, decisión que ya fue impugnada.
Interpol y EE. UU. presionan por su captura
Con la emisión de la ficha roja, Zhang es buscado en más de 190 países. Para EE. UU., su captura es prioritaria, pues lo acusan de coordinar la importación de precursores químicos provenientes de Asia, utilizados para elaborar fentanilo en laboratorios clandestinos en México bajo control del CJNG.
De acuerdo con expedientes judiciales, Zhang era considerado un intermediario logístico clave, ya que mantenía contacto con proveedores internacionales y aseguraba la distribución de insumos químicos hacia México. En territorio estadounidense, el fentanilo es la principal causa de muertes por sobredosis, lo que ha intensificado la presión política y judicial hacia las autoridades mexicanas para garantizar la captura y extradición de operadores vinculados a este tráfico.
El gobierno estadounidense sostiene que figuras como Zhang alimentan la crisis de opioides que, según datos oficiales, cobra decenas de miles de vidas cada año. Su rol trasciende la frontera mexicana y se ubica en el centro de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Una red que operaba desde Asia y África
Las investigaciones también señalan que Zhang no limitaba su operación a México. Fuentes de inteligencia lo vinculan con Tanzania y otros países africanos, usados como nodos estratégicos para trasladar tanto precursores químicos como armas hacia las estructuras del CJNG. Estas rutas fortalecieron la logística del grupo criminal encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
La red internacional encabezada por Zhang confirma que el CJNG ha logrado expandirse a otros continentes para sostener su cadena de producción de drogas sintéticas. Este nivel de sofisticación vuelve más complejo el combate al tráfico de fentanilo, que se ha convertido en el principal desafío para la relación bilateral entre México y EE. UU.
Críticas al sistema judicial mexicano
El caso de Zhang ha provocado cuestionamientos directos al sistema judicial en México. Especialistas en seguridad sostienen que la fuga demuestra la debilidad institucional frente al crimen organizado. La falta de certificación en los dispositivos de vigilancia, las omisiones de custodia y las resoluciones judiciales que retrasaron el proceso revelan un escenario de vulnerabilidad.
La presión internacional por la recaptura de Zhang no solo se centra en su importancia operativa para el CJNG, sino también en la credibilidad de México frente a compromisos internacionales. Mientras Interpol mantiene activa su búsqueda, el paradero del ciudadano chino continúa siendo desconocido y alimenta la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
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