Tras meses de espera y décadas de omisión, este martes 17 de junio entra en vigor en México la denominada Ley Silla, una reforma a la Ley Federal del Trabajo que busca garantizar el derecho de los trabajadores a descansar sentados durante su jornada laboral, principalmente en los sectores de servicios y comercio.
La entrada en vigor marca el cumplimiento de los 180 días establecidos en el decreto publicado el 19 de diciembre de 2024 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), tras su aprobación en el Congreso. La reforma representa un avance en los derechos laborales, al prohibir expresamente que los empleadores obliguen a sus trabajadores a permanecer de pie durante toda la jornada.
¿Qué establece la Ley Silla?
El nuevo marco legal obliga a los centros de trabajo a proporcionar sillas con respaldo y establecer áreas designadas para el descanso. Aunque las empresas pueden fijar los periodos específicos de reposo en sus reglamentos internos, deberán respetar el derecho de los trabajadores a hacer uso del mobiliario, y adaptar sus condiciones laborales para evitar afectaciones por posturas prolongadas.
En caso de incumplimiento, los empleadores podrían enfrentarse a multas de entre 250 y 2,500 UMAs, es decir, hasta 282 mil 850 pesos, según lo establecido en el decreto.
Próximos pasos para la implementación
Con el inicio de la vigencia de la ley, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) tendrá un plazo de 30 días naturales para emitir los lineamientos técnicos sobre los riesgos asociados a posturas prolongadas de pie, los cuales deberán ser considerados por las empresas.
Además, se establece un plazo de 180 días para que las empresas modifiquen su normativa interna y se adecuen a la nueva disposición, lo que incluye ajustes a espacios físicos y reglamentos laborales.
La iniciativa fue presentada por el partido Movimiento Ciudadano en septiembre de 2023, pero quedó archivada por casi dos años ante la falta de consenso legislativo. No fue sino hasta diciembre de 2024 cuando las fuerzas políticas mostraron disposición para avanzar con su aprobación, en un contexto de creciente presión social por condiciones laborales más humanas.
México se alinea con estándares internacionales
Con esta medida, México se suma a otros países latinoamericanos que ya han regulado normativas similares para garantizar descansos posturales dignos. La Ley Silla responde a las demandas históricas de trabajadoras y trabajadores del comercio, cajeras, vigilantes, personal de atención al cliente, entre otros, que por años denunciaron afectaciones a su salud por la imposibilidad de sentarse.
Aunque para muchos empleadores esta medida representa un reto logístico, la Ley Silla envía un mensaje contundente: los derechos laborales deben avanzar hacia un modelo más humano, digno y sustentable. Sentarse en el trabajo no es un privilegio, sino un derecho fundamental para el bienestar físico y emocional de las personas trabajadoras.
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