La periodista chiapaneca Mariana Morales denunció actos de intimidación, violencia institucional y bloqueo informativo por parte de Adolfo Cuitláhuac López Gutiérrez, director de Comunicación Social de la Secretaría de Salud de Chiapas, luego de que acompañara a una mujer migrante venezolana al Hospital General de Tapachula el pasado domingo 27 de abril.
Según relató Morales a Aristegui Noticias, la mujer migrante le solicitó ayuda tras haber sido rechazada anteriormente en una clínica. La periodista acudió al hospital con la paciente y una fotógrafa compañera, asegurando que no se tomaron imágenes sin consentimiento ni se incurrió en prácticas invasivas. Ambas salieron del lugar cuando se les solicitó.
Pese a ello, Morales recibió un mensaje de voz intimidatorio por parte del funcionario, quien desde Tuxtla Gutiérrez la acusó de haber tomado fotografías en una zona hospitalaria, sin confirmar los hechos. En el audio, López Gutiérrez dice:
“Oye Mariana, me dijeron que tomaron fotos adentro del hospital, y es muy delicado (…) Te pido por favor que no vayan a utilizar esa foto. Que no se te olvide que no se necesita solamente una vez a una fuente”.
La periodista denunció que el tono del mensaje y la insinuación de represalias revelan un patrón de hostigamiento. “Me puse a temblar del coraje y la tristeza. No es la primera vez que me pasa con esta administración”, expresó.
Un historial de agresiones
Mariana Morales recordó agresiones previas por parte de personal gubernamental. En septiembre de 2024, durante un acto de campaña del actual gobernador Eduardo Ramírez, denunció haber sido jaloneada, agredida físicamente y obstaculizada mientras intentaba realizar una entrevista.
“Me jalaron del cabello y levantaron mi blusa. Querían evitar que me acercara. Decían: ‘Ahí viene la de Reforma’, como si eso fuera un delito”, relató.
En marzo de 2025, Morales fue también objeto de señalamientos directos por parte del entonces fiscal de Tapachula, César Amín González Orantes, quien la responsabilizó por publicaciones críticas en redes sociales. “Salí llorando porque no entendía por qué me decía eso”, afirmó.
“El periodismo no funciona con permisos”
La periodista exigió a las autoridades estatales una revisión urgente del actuar de funcionarios públicos, subrayando que el ejercicio periodístico no debe depender del visto bueno gubernamental.
“Algunos voceros creen que nos hacen un favor. No es así. El periodismo no funciona a modo”, sentenció.
Su caso ha generado solidaridad de gremios y colectivos como la Red de Mujeres Periodistas y Comunicadoras de Chiapas, Frontline Freelance México y el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, quienes exigieron garantías para el ejercicio libre y seguro del periodismo en el estado.
Hasta el momento, la Secretaría de Salud de Chiapas y el gobierno estatal no han emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos.

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