Un esfuerzo colectivo encabezado por la joven Jazmín Pech Monge está logrando visibilizar los derechos de la comunidad LGBT+ en poblaciones rurales de Quintana Roo, utilizando como herramienta principal la lengua maya. La iniciativa, nacida desde la radio comunitaria XHNKA “La Voz del Gran Pueblo”, está teniendo impacto en zonas donde la diversidad sexual sigue siendo un tema tabú e incluso motivo de violencia.
Desde hace más de dos meses, Pech Monge trabaja junto al locutor Manuel Chan en una campaña de spots radiofónicos —actualmente en español, pero en proceso de traducción al maya— que buscan explicar conceptos básicos como ser gay, lesbiana, bisexual, transexual y transgénero. Los mensajes, de 30 segundos cada uno, buscan sensibilizar y combatir los prejuicios instalados en comunidades como Tihosuco, Sabán, Chunhuhub, Polyuc, Uh May y Yaxley.
“El objetivo es claro: salvar vidas y dar apoyo”, afirma Pech, quien también ha elaborado carteles en lengua maya y desarrolla los guiones con precisión para garantizar que la traducción sea fiel a los significados reales. “Muchos no saben leer en maya, por eso la radio es vital. Así aseguramos que el mensaje llegue”.
Aún sin la infraestructura adecuada y sin apoyos formales del gobierno, la estrategia apunta al corazón del problema: la falta de información accesible en lengua originaria sobre diversidad sexual y derechos humanos. Aunque reconoce que hay rechazo, la respuesta ha sido más alentadora de lo esperado: “Estamos evaluando cómo está siendo recibida la campaña y la mayoría ha mostrado interés”.
Resistencia desde la identidad: mujer, maya y lesbiana
Jazmín Pech no se define como activista, pero su trayectoria contradice esa modestia. Originaria de Felipe Carrillo Puerto, es la primera mujer universitaria en su familia, egresada de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo (Uimqroo), donde se especializó en Lengua y Cultura. Fue también miembro de un club de diversidad sexual y participó en el diplomado “Creadores de Líderes LGBT+” en 2018.
“Muchas veces se piensa que en los pueblos no hay personas diversas, pero sí existen. Incluso hay personas interseccionales: alguien puede ser indígena, tener una discapacidad y también ser parte de la comunidad LGBT+”, subraya.
Pese a vivir actualmente en Cancún —ciudad con mayor apertura— asegura que el estigma no ha desaparecido. “Me siguen diciendo que me pueden ‘quitar lo lesbiana’ si les doy una oportunidad. Eso también es violencia”.
Del arte a la ciencia: nuevas rutas para la diversidad
La campaña no es su único proyecto. Jazmín colabora actualmente con la UNAM en una versión de la tabla periódica en lengua maya, un gesto simbólico pero contundente: visibilizar a la comunidad LGBT+ también en los espacios académicos y científicos, más allá del arte o el activismo.
También ha dado ponencias en distintas comunidades sobre identidad sexual y rehabilitación del idioma maya, sumando esfuerzos para garantizar un acceso más justo al conocimiento y al respeto.
En 2024 recibió un premio por parte del Instituto para el Desarrollo de los Pueblos Mayas (Inmaya), por su serie traducida al maya “Pequeñas Mentirosas”, presentada en varias ciudades del país. El proyecto narra el proceso de salir del clóset desde la mirada de jóvenes indígenas y fue bien recibido por comunidades y expertos.
Premios, pero también lucha diaria
Gracias a esta labor, Jazmín Pech ha sido nominada a los Premios Orgullo México (POM), que se celebrarán el 23 de agosto en Playa del Carmen. Competirá en la categoría de Arte y Cultura, junto a otras figuras de la diversidad nacional.
Sin embargo, su mayor reconocimiento está en el terreno: cambiar mentalidades desde la raíz lingüística y cultural. “México tiene 68 lenguas originarias, pero la mayoría de la información solo está en español. Traducir no es solo un acto lingüístico, es político. Es decirle a la gente: tú también mereces saber, tú también importas”.
Desde una radio comunitaria en la zona maya de Quintana Roo, una joven mujer está escribiendo otra historia: la de una diversidad que no necesita hablar en castellano para exigir respeto.
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