Prestadores de servicios esperan mantener o superar el registro de hasta 22 ejemplares por inmersión durante la temporada que comienza en noviembre.
Playa del Carmen se prepara para una nueva temporada de avistamiento de tiburón toro, una actividad que representa una oportunidad para recuperar movimiento en el sector de buceo y otros negocios vinculados con el turismo.
La temporada normalmente se desarrolla entre noviembre y marzo, periodo en el que los ejemplares llegan a las costas del Caribe mexicano. Para este nuevo ciclo, prestadores de servicios esperan mantener o incluso superar la presencia registrada durante la temporada anterior.
De acuerdo con Cecilia Gutiérrez Navarro, integrante de Proyecto Azul Balché, durante el último periodo se observaron entre 9 y 22 tiburones toro por inmersión. El dato alimenta las expectativas de los operadores que han enfrentado meses de menor actividad.
La llegada de los escualos no representa únicamente una oportunidad para quienes realizan recorridos de buceo. También genera movimiento entre comercios y trabajadores que forman parte de la cadena turística alrededor de esta actividad.
El tiburón toro mueve una cadena turística
La actividad de avistamiento tiene un impacto que va más allá de las embarcaciones y los centros especializados.
Gutiérrez explicó que durante la temporada aumenta el flujo de visitantes interesados en realizar inmersiones para observar a los tiburones. Ese movimiento también alcanza a otros establecimientos y pequeños comerciantes de Playa del Carmen.
Por ello, el regreso de los ejemplares es esperado por un sector que durante los últimos meses ha registrado una menor demanda.
La expectativa coincide con el posicionamiento que Playa del Carmen ha construido alrededor del turismo de naturaleza. Además, el municipio ha impulsado actividades de divulgación y conservación relacionadas con esta especie.
En julio pasado, el Ayuntamiento realizó la segunda edición del Tiburón Toro Fest, con participación de científicos, organizaciones civiles, buzos y prestadores de servicios. Durante el encuentro, autoridades municipales destacaron el valor ambiental y económico de la especie para el destino.
Actualmente existen 26 permisionarios autorizados para desarrollar actividades de buceo con tiburón toro en Playa del Carmen, bajo lineamientos establecidos por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
La conservación será clave para mantener la temporada
El atractivo turístico depende también de conservar las condiciones que permiten la presencia de los tiburones en esta zona.
El programa de manejo de la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano reconoce frente a Playa del Carmen una subzona de uso público destinada específicamente al tiburón toro. El documento señala que los ejemplares permanecen en el área principalmente entre noviembre y marzo y registra avistamientos de hasta 24 individuos durante una sola inmersión.
Dentro de esa zona, las actividades turísticas permitidas están enfocadas en la observación de tiburón toro con acompañamiento de guías especializados.
Asimismo, existen restricciones específicas para proteger a los ejemplares y su hábitat. Entre ellas se encuentran tocar, perseguir o bloquear el paso de los tiburones, utilizar fuentes de luz directa para observarlos, alterar el fondo marino, extraer arena y realizar actividades que contaminen el ecosistema.
Por esa razón, los prestadores de servicios consideran que el cumplimiento de las reglas será determinante para conservar la actividad durante los siguientes años.
Gutiérrez señaló que las actividades irregulares o fuera de norma se han reducido de manera considerable gracias al trabajo coordinado entre prestadores y autoridades.
La operación también mantiene coordinación con instancias encargadas de la navegación y la protección del área natural. El objetivo es que el avistamiento pueda realizarse sin afectar a los animales ni modificar las condiciones del sitio donde se concentran.
Playa del Carmen espera una nueva temporada
La próxima temporada llegará después de meses complicados para los negocios dedicados al buceo. Por ello, la presencia de los tiburones representa una expectativa de recuperación para un sector que depende en buena medida del turismo especializado.
La meta no se limita a conseguir más inmersiones. También implica mantener una actividad que combine generación de ingresos con conservación marina.
De acuerdo con la información difundida por Proyecto Azul Balché, el sector espera que los registros de la temporada pasada se mantengan o aumenten y que el flujo de visitantes vuelva a beneficiar a los establecimientos que dependen de esta actividad.
Así, entre noviembre y marzo Playa del Carmen volverá a recibir uno de sus atractivos naturales más particulares. El desafío será aprovechar el interés turístico sin poner en riesgo el sitio de agregación que permite la presencia estacional de los tiburones toro.
También te puede interesar: Estefanía Mercado anuncia 10 acciones para Playa del Carmen rumbo al cierre de su gobierno




