Cambio climático pone en riesgo la recta final del Mundial 2026 alerta la ONU

El cambio climático ya representa un desafío para uno de los eventos deportivos más importantes del planeta. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que la ola de calor que afecta a Estados Unidos podría comprometer el desarrollo de la fase decisiva del Mundial 2026, incluida la final, debido al incremento del estrés térmico que enfrentarán jugadores, árbitros, personal operativo y miles de aficionados. El organismo estima que al menos 26 de los 104 partidos del torneo se disputarán bajo condiciones de calor extremo, una situación que evidencia cómo la crisis climática comienza a modificar el desarrollo de las grandes competencias internacionales.

El informe fue elaborado por la Secretaría para el Cambio Climático de la ONU y advierte que el calentamiento global está incrementando la frecuencia e intensidad de las olas de calor en distintas regiones del mundo.

Además, señala que los efectos ya son visibles durante la actual Copa del Mundo, donde varios encuentros se han disputado bajo temperaturas que representan un riesgo para la salud y el rendimiento físico.

La preocupación no se limita a la temperatura ambiente. Asimismo, los especialistas utilizan el índice de Temperatura de Bulbo Húmedo Global (WBGT), una herramienta que combina temperatura, humedad, radiación solar y velocidad del viento para medir el verdadero estrés térmico que soporta el cuerpo humano.

De acuerdo con el documento, 25 partidos ya se jugaron en jornadas con una elevada probabilidad de registrar valores peligrosos de WBGT. Sin embargo, la situación podría agravarse durante la recta final del campeonato por la llegada de una nueva ola de calor a territorio estadounidense.

La ONU advierte que la final prevista en Nueva York/Nueva Jersey, dos encuentros de cuartos de final y el partido por el tercer lugar podrían desarrollarse bajo condiciones de calor extremo.

Además, el organismo calcula que 26 partidos, equivalente a una cuarta parte del torneo, enfrentarán temperaturas consideradas de alto riesgo.

El calor ya afecta el desarrollo del torneo

La ONU recordó que los efectos del clima ya comenzaron a alterar la competencia.

Los encuentros entre Arabia Saudita y Uruguay, así como Suecia frente a Túnez, se disputaron con temperaturas superiores a los 28 grados centígrados. De acuerdo con la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), ese nivel constituye el umbral a partir del cual se recomienda retrasar o aplazar los partidos para proteger la salud de los jugadores.

Asimismo, el duelo entre Francia e Irak tuvo que suspenderse durante aproximadamente dos horas debido a una tormenta eléctrica.

Según el informe, fue la primera ocasión desde 1974 en que un Mundial vio interrumpido uno de sus encuentros por un fenómeno meteorológico.

La ONU también advierte que 97 de los 104 partidos programados presentan una mayor probabilidad de desarrollarse bajo condiciones climáticas que pueden afectar el rendimiento físico de los futbolistas.

Sin embargo, el organismo subraya que el problema trasciende al deporte profesional.

Miles de aficionados permanecen durante horas bajo el sol mientras esperan ingresar a los estadios, utilizan el transporte público o realizan recorridos entre las sedes mundialistas.

Solo durante la jornada inaugural del torneo, más de cien personas requirieron atención médica por problemas relacionados con el calor y cuatro fueron hospitalizadas. En contraste, los jugadores cuentan con protocolos médicos permanentes, pausas de hidratación y monitoreo constante durante los encuentros.

Crisis climática obliga a replantear grandes eventos deportivos

El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, aseguró que el fenómeno observado durante el Mundial refleja una tendencia global que continuará intensificándose si no disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero.

«Hace calor para los jugadores, para los aficionados, para todos. Es el cambio climático. El planeta se está calentando tras más de un siglo quemando combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas. Eso atrapa el calor en la atmósfera. Y ahora lo estamos notando, en todas partes», afirmó.

El informe identifica a las sedes ubicadas en el sur y el interior de Estados Unidos, así como algunas ciudades de México, entre las más vulnerables a registrar temperaturas peligrosas.

Entre ellas destacan Miami, Kansas City y Filadelfia, donde los estadios al aire libre presentan mayores probabilidades de alcanzar niveles de estrés térmico considerados de riesgo.

Además, la ONU advierte que estas diferencias climáticas pueden generar condiciones desiguales para las selecciones, ya que algunos equipos enfrentarán un mayor número de partidos bajo calor extremo.

El organismo considera que la adaptación al cambio climático será cada vez más importante para la organización de competencias internacionales.

Entre las medidas que podrían reforzarse destacan ajustes en los horarios de los partidos, mayores pausas de hidratación, protocolos médicos más estrictos y sistemas de protección para los aficionados.

Finalmente, la ONU reiteró que el Mundial 2026 demuestra que la crisis climática ya no representa únicamente un desafío ambiental, sino también un reto para la salud pública, la organización de eventos masivos y la seguridad de millones de personas que participan en ellos.

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