Derrame de hidrocarburo en Paraíso, Tabasco, provoca crisis ambiental y económica: Pemex bajo investigación

El municipio costero de Paraíso, en Tabasco, enfrenta una grave crisis ambiental tras el derrame de hidrocarburo que ha contaminado más de 16 kilómetros de litoral, desde la ranchería Las Flores hasta la Barra de Tupilco. El incidente ha provocado daños severos en ecosistemas locales, principalmente en la Laguna de Mecoacán, y ha paralizado las actividades pesqueras y turísticas de la región.

De acuerdo con el Gobierno de Tabasco, encabezado por el gobernador Javier May Rodríguez, el derrame ha afectado zonas críticas como manglares, playas y áreas naturales protegidas. La sustancia, descrita como una mezcla de chapopote y aceite, ha sido visible en aguas y costas, lo que ha obligado a las autoridades a izar la bandera negra en playas como Playa Sol y Brisas del Paraíso, cerrando el acceso al mar.

Investigación en curso y exigencia de justicia ambiental

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Semades), Sheila Cadena Nieto, encabezó un recorrido por las zonas contaminadas, acompañada de autoridades municipales y federales. Durante la inspección, advirtió que el daño ecológico no quedará impune, y confirmó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ya inició una investigación con el folio PROM 00598.

Cadena Nieto apuntó directamente a Petróleos Mexicanos (Pemex) como primer respondiente del derrame, aunque la paraestatal aún no ha confirmado si el origen fue una embarcación o una de sus instalaciones. Pemex ha desplegado buques para contener el crudo, pero el impacto ya es visible en zonas como la Laguna de Mecoacán, considerada santuario de biodiversidad.

Los efectos sobre la economía local han sido contundentes. Pescadores denunciaron la paralización total de sus actividades, con una caída drástica en la venta de productos del mar. La contaminación también amenaza el corredor gastronómico de Paraíso, conocido por su oferta de mariscos y ostiones.

La administración estatal ha reiterado que la prioridad es proteger a las comunidades costeras, especialmente a los productores ostrícolas, y se mantiene vigilancia constante sobre las acciones de limpieza. El municipio, a través de funcionarios como Leonardo Caamal y Nelson Pérez, colabora en la logística de atención al desastre.

Riesgos ambientales de largo plazo

Expertos advierten que la recuperación ambiental podría tardar décadas. Según la NOAA, ecosistemas como manglares, arrecifes y humedales pueden sufrir alteraciones permanentes. El petróleo derramado reduce el oxígeno disuelto en el agua, afecta la vida marina y contamina los suelos, dejando terrenos infértiles y liberando toxinas peligrosas como benceno y HAPs (hidrocarburos aromáticos policíclicos).

En paralelo, el International Oil Pollution Compensation Funds (IOPC Funds) estima que los costos de limpieza por tonelada derramada oscilan entre 5 mil y 100 mil dólares, dependiendo de la sustancia y el entorno afectado. Las consecuencias también incluyen multas ambientales, demandas colectivas y un deterioro en la reputación corporativa de la empresa responsable.

El Gobierno de Tabasco, junto con ASEA y un grupo de expertos coordinado por Gary Arjona y Giovanni Santos, ha establecido una estrategia conjunta para mitigar el impacto ambiental y prevenir futuros desastres. Las autoridades han prometido llevar las acciones legales hasta sus últimas consecuencias.

Mientras tanto, la población de Paraíso exige respuestas claras, acciones inmediatas y justicia, ante una tragedia ecológica que amenaza no solo su entorno natural, sino también su sustento económico y bienestar colectivo.

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