El peso mexicano abrió este lunes 29 de abril con una ligera depreciación frente al dólar, en medio de un entorno internacional tenso por las políticas comerciales de Estados Unidos y la cautela de los inversionistas ante resultados corporativos globales. Según datos de Bloomberg, la moneda nacional pierde 0.02%, o 0.37 centavos, para ubicarse en 19.58 pesos por dólar.
Entre la especulación y los fundamentales
En las ventanillas de Citibanamex, el dólar se vende en 20.11 pesos, superando nuevamente la barrera psicológica de los 20 por unidad. Los operadores financieros se mantienen atentos a los movimientos del mercado en torno a las medidas proteccionistas que podría adoptar Washington en sus relaciones bilaterales, principalmente con China y México.
CI Banco reporta que el peso se mueve en función de las expectativas sobre datos económicos en Estados Unidos y los balances financieros de las grandes empresas tecnológicas, que podrían ofrecer pistas sobre el comportamiento de los mercados. “El tipo de cambio podría fluctuar hoy entre 19.45 y 19.65 unidades”, estiman los analistas.
Mientras tanto, el índice dólar (DXY), que mide la fortaleza del dólar frente a seis monedas principales, sube 0.21% y alcanza los 99.14 puntos. Por su parte, el índice Bloomberg Dollar Spot (BBDXY) avanza 0.15%, ubicándose en mil 221.67 unidades, reforzando la presión sobre las monedas emergentes.
Panorama del mercado de deuda
En el mercado de bonos, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años se ubica en 4.19%, mientras que su contraparte mexicana ofrece una tasa significativamente mayor de 9.58%. Esta diferencia sigue atrayendo flujos hacia instrumentos locales, aunque la volatilidad externa limita los beneficios cambiarios.
Entre las monedas que más se han depreciado este lunes se encuentran el dólar neozelandés (-0.54%), el dólar australiano (-0.45%), la corona sueca (-0.43%), el franco suizo (-0.36%), la libra esterlina (-0.27%) y el zloty polaco (-0.27%).
A pesar de la leve pérdida, el peso mexicano se mantiene relativamente estable en comparación con otras divisas, sostenido por un diferencial de tasas favorable y una posición fiscal menos vulnerable que otros mercados emergentes. Sin embargo, la incertidumbre sobre las decisiones arancelarias y la resiliencia de la economía estadounidense mantienen el tipo de cambio bajo constante observación.
También te puede interesar: Crimen y desarrollo: el freno invisible que ahoga a América Latina y el Caribe




