Raúl «El Gordo» de Molina sufre grave hemorragia tras cirugía estética y conmueve a Lili Estefan

El reconocido presentador de televisión Raúl de Molina, popularmente conocido como «El Gordo», vivió un episodio crítico de salud tras someterse a una cirugía estética el pasado mayo en Estados Unidos. La intervención, una panniculectomía para remover exceso de piel y grasa abdominal acumulada tras una drástica pérdida de peso, derivó en una hemorragia severa que lo llevó de emergencia al hospital.

De Molina, de 65 años y figura central del programa El Gordo y la Flaca de Televisa Univision, se ausentó del espacio televisivo desde hace semanas, lo que encendió las alarmas entre sus seguidores y compañeros de trabajo. Fue la productora del programa, Mariela Cardona, quien confirmó que el conductor estaba en recuperación luego de una cirugía.

Una operación necesaria por motivos de salud

El propio conductor relató que la intervención no fue motivada por vanidad, sino por razones médicas: “Me quitaron 15,4 libras de pellejo y gordura que me caía en la barriga. No podía nadar ni hacer ejercicio. Me molestaba mucho”. Durante los últimos años, De Molina ha perdido más de 50 kilos, transformando su estilo de vida.

La recuperación parecía avanzar con normalidad hasta el octavo día, cuando comenzó a experimentar dolores fuertes en el pie izquierdo. Tras caminar más de tres kilómetros dentro de su edificio, decidió consultar a un médico —que no era su cirujano tratante— quien le recetó antiinflamatorios. La decisión fue fatal: los medicamentos interfirieron con su proceso de coagulación, desencadenando una hemorragia interna.

Emergencia médica y cirugía de urgencia

Diez días después de su alta, Raúl se desmayó en su casa. Fue su hija Mía, quien se preparaba para salir, quien lo encontró y llamó de inmediato al 911. “Lo último que me acuerdo es cuando me despierto y veo a mi hija llamando a emergencias”, relató.

Ya en el hospital, los médicos detectaron una pérdida considerable de sangre a través de los drenajes quirúrgicos y decidieron someterlo a una nueva cirugía de emergencia para evitar una sepsis potencialmente mortal. Durante tres días permaneció hospitalizado bajo estricta observación.

“Me pasé en el hospital tres días. Eso lo hicieron para prevenir una sepsis. Luego regresé a casa, pero se me volvió a abrir la herida. Hoy sigo en tratamiento, pero estoy bien”, aseguró.

La situación afectó profundamente a su hija Mía, testigo directa del incidente. “Ella quedó un poco traumatizada”, confesó De Molina, quien también se mostró agradecido por la rápida reacción de su familia. Aprovechó además para advertir sobre los riesgos de automedicarse después de una cirugía: “Hay que asesorarse con su médico. No se debe boberiar como yo”.

Lili Estefan rompe en llanto al recordar a su compañero

Durante su ausencia, la conductora Lili Estefan no ocultó la preocupación ni el cariño por su compañero. En un emotivo mensaje, entre lágrimas, expresó cuánto lo extrañan en el programa:

El regreso de Raúl de Molina a la televisión aún no tiene fecha confirmada, pero el conductor ha reiterado que se encuentra en franca recuperación y con ánimos de volver a la pantalla lo antes posible. Mientras tanto, su historia ha servido como advertencia sobre los cuidados postoperatorios y la importancia de seguir estrictamente las indicaciones médicas.

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