La presidenta Claudia Sheinbaum defendió las encuestas como método de selección y pidió que los aspirantes sean honestos y no tengan vínculos con la delincuencia ni antecedentes de corrupción.
La presidenta Claudia Sheinbaum se refirió este miércoles al proceso interno de Morena para definir a sus candidatos rumbo a las elecciones de 2027 y sostuvo que la selección de perfiles debe quedar en manos de la ciudadanía mediante encuestas abiertas.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre las primeras definiciones del partido para las gubernaturas que estarán en disputa el próximo año, luego de que Morena presentara a sus coordinadores estatales en Aguascalientes, Campeche y Colima.
Sheinbaum rechazó que la decisión corresponda a la Presidencia de la República o a la dirigencia nacional de Morena. Explicó que el partido utiliza encuestas abiertas para conocer qué perfiles cuentan con mayor respaldo entre la población.
Sheinbaum pide candidatos sin vínculos con la delincuencia
Además del respaldo ciudadano, la presidenta estableció un criterio que consideró indispensable para quienes busquen representar a Morena en los comicios de 2027.
“Debe ser gente honesta y que no tenga pues ningún antecedente de tener algún vínculo con la delincuencia o haber cometido un acto de corrupción”, señaló.
La declaración ocurre mientras Morena avanza en la definición de sus llamados “corcholatas”, término utilizado en el ámbito político para referirse a los aspirantes que buscan convertirse en candidatos.
Los primeros perfiles definidos son Nora Ruvalcaba para Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus para Campeche y Rosa María Bayardo Cabrera para Colima. El partido los presentó como coordinadores estatales de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, una figura previa a la candidatura formal.
Encuestas abiertas definirán a los perfiles
Sheinbaum explicó que el mecanismo utilizado por Morena no se limita a consultar a sus militantes, sino que contempla encuestas abiertas a la población.
La presidenta comparó este procedimiento con el utilizado en 2023 para definir la candidatura presidencial de Morena que posteriormente la llevó a competir por la Presidencia de México.
“No decide la Presidenta, no decide la presidenta del partido Morena, decide la gente quién quiere que lo represente”, afirmó.
El proceso ocurre en un escenario político marcado por la preparación de las elecciones de 2027, cuando se renovarán 17 gubernaturas, además de otros cargos locales y federales.
La exigencia de perfiles sin vínculos con grupos delictivos también forma parte de una discusión más amplia impulsada por el Gobierno federal. En mayo, Sheinbaum anunció una propuesta para crear una Comisión de Verificación de Integridad de Candidaturas dentro del INE, con participación de instituciones de seguridad e inteligencia para revisar posibles riesgos relacionados con aspirantes de cualquier partido.
La presidenta ha insistido en que cualquier señalamiento sobre vínculos con organizaciones criminales debe estar respaldado por pruebas y no únicamente por acusaciones públicas.
Así, Morena entra de lleno en la definición de sus candidaturas para 2027, mientras la selección de perfiles comienza a quedar marcada por dos elementos: respaldo ciudadano mediante encuestas y exigencia de integridad frente a posibles vínculos con la delincuencia o actos de corrupción.
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