Semarnat rechaza restaurante sobre la Laguna Nichupté por riesgo al manglar

El proyecto Laguna Prime contemplaba un edificio de 12.4 metros de altura y 21 pilotes de concreto dentro del sistema lagunar de Cancún

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización de impacto ambiental al proyecto Laguna Prime, con el que se pretendía construir un restaurante en la zona hotelera de Cancún.

La resolución coloca un freno al desarrollo de una infraestructura que pretendía extenderse hacia el cuerpo de agua de la Laguna Nichupté. La autoridad ambiental determinó que la propuesta implicaba afectaciones al manglar y alteraciones al funcionamiento del ecosistema.

El proyecto era promovido por la empresa Capital de Restaurantes y contemplaba una superficie de construcción de 2 mil 168.34 metros cuadrados. El inmueble tendría un sótano y dos niveles, con una altura máxima de 12.4 metros.

El predio se localiza sobre el bulevar Kukulcán, a la altura del kilómetro 14+387, en el municipio de Benito Juárez.

La evaluación ambiental detectó que la obra no quedaría limitada al área concesionada de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat). Una parte de la estructura se proyectaba directamente sobre la laguna.

De acuerdo con la información contenida en la evaluación, esa sección sería sostenida mediante 21 pilotes de concreto, lo que representaba una intervención directa sobre el cuerpo de agua.

El manglar fue uno de los principales puntos de conflicto

La decisión de la Semarnat también tomó en cuenta las condiciones ambientales existentes en el área donde se pretendía desarrollar el restaurante.

La evaluación identificó vegetación de manglar en la zona de intervención, entre ella ejemplares de mangle rojo (Rhizophora mangle) y mangle botoncillo (Conocarpus erectus).

La autoridad ambiental consideró que la construcción podía generar afectaciones sobre estos ecosistemas y alterar procesos naturales relacionados con el flujo del agua.

Además, el análisis realizado mediante el Sistema de Información Geográfica para la Evaluación del Impacto Ambiental (Sigeia) identificó implicaciones relacionadas con el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.

El punto resulta relevante porque el sistema lagunar de Nichupté constituye uno de los principales ecosistemas costeros de Cancún. Su manglar cumple funciones ambientales vinculadas con la regulación hidrológica y el hábitat de diversas especies.

Por ello, la evaluación no se limitó a determinar si el restaurante podía instalarse físicamente en el sitio. También consideró los efectos que tendría la infraestructura sobre el funcionamiento ambiental de la zona.

Una estructura que avanzaba hacia la laguna

El proyecto planteaba una construcción de dimensiones considerables para un espacio colindante con el sistema lagunar.

La propuesta contemplaba que parte de la infraestructura quedara sobre el agua mediante los pilotes de concreto. Sin embargo, la autoridad ambiental determinó que esa configuración no era compatible con las condiciones ecológicas identificadas durante el proceso de evaluación.

En el sitio, además, ya existen estructuras metálicas correspondientes a una obra anterior que quedó inconclusa. Este elemento forma parte del contexto en el que se pretendía desarrollar Laguna Prime.

La resolución ocurre después de un proceso de evaluación ambiental que comenzó en 2024, cuando fue presentada la Manifestación de Impacto Ambiental correspondiente al proyecto.

Durante ese procedimiento se solicitaron opiniones técnicas de distintas instituciones relacionadas con la protección ambiental y el ordenamiento territorial.

Entre ellas estuvieron la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), áreas de la propia Semarnat vinculadas con gestión forestal y Zofemat, así como autoridades ambientales de Quintana Roo y del municipio de Benito Juárez.

El resultado fue desfavorable para la empresa promovente.

La decisión vuelve a poner el manglar en el centro del desarrollo turístico

La negativa a Laguna Prime representa un nuevo episodio en la discusión sobre los límites del crecimiento de la zona hotelera de Cancún.

La ciudad mantiene una fuerte presión para ampliar su infraestructura turística y comercial. Sin embargo, los proyectos ubicados alrededor de la Laguna Nichupté deben enfrentar condiciones ambientales particularmente sensibles.

El caso de Laguna Prime muestra precisamente esa tensión: una propuesta destinada a generar actividad comercial y turística quedó detenida después de que la autoridad federal concluyera que las características de la obra representaban riesgos para el ecosistema.

El Grupo Ecologista del Mayab (Gema) ha señalado previamente los impactos que pueden producir las construcciones sobre el sistema lagunar, particularmente cuando interfieren con el flujo natural del agua y la vegetación de manglar.

Además, la decisión de Semarnat se suma a otros procedimientos ambientales relacionados con proyectos desarrollados en el entorno de Nichupté, una zona que ha requerido medidas de conservación y compensación ambiental en obras de infraestructura de gran escala.

Por ahora, Laguna Prime no cuenta con la autorización federal de impacto ambiental necesaria para desarrollar el proyecto planteado. La resolución deja claro que la ubicación y las características de la obra fueron determinantes para impedir su ejecución bajo el diseño presentado.

El caso también evidencia que la expansión de la oferta turística en Cancún enfrenta un límite cada vez más visible: la necesidad de demostrar que los nuevos desarrollos pueden coexistir con la protección de los ecosistemas que sostienen buena parte del atractivo natural del destino.

También te puede interesar: Estefanía Mercado define su ruta y buscará la reelección en Playa del Carmen

Artículos relacionados