Un bloque de legisladores demócratas de Texas lanzó una advertencia al gobierno de Donald Trump y al Departamento de Comercio de EE. UU.: mantener los aranceles al jitomate mexicano y no restablecer el Acuerdo de Suspensión (TSA) provocará una crisis de abastecimiento y un fuerte golpe económico. En una carta oficial dirigida al secretario de Comercio, Howard W. Lutnick, los congresistas subrayaron que el impuesto del 17.09% a las importaciones responde a intereses políticos de productores de Florida, en detrimento de consumidores y empresas en todo el país.
El acuerdo de suspensión del jitomate, vigente por casi tres décadas, había permitido estabilizar precios, garantizar calidad y sostener miles de empleos vinculados a la cadena de suministro. Su eliminación, alertaron, pone en riesgo tanto a los negocios texanos como a la seguridad alimentaria nacional.
Impacto directo en Texas y la economía de EE. UU.
Los legisladores recordaron que solo en Texas las importaciones de jitomate mexicano sostienen más de 150 negocios y miles de empleos directos. Además, generan una derrama económica que supera los 8 mil millones de dólares anuales en todo EE. UU.
“Suprimir el TSA significa debilitar un andamiaje que no solo mantenía a flote a cientos de empresas estadounidenses, sino que también daba certidumbre a los consumidores y apoyaba una cadena de abasto confiable”, afirmaron los congresistas en la misiva fechada el 15 de agosto.
También advirtieron que, con la desaparición del acuerdo, se eliminan inspecciones obligatorias del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) y de la Secretaría de Agricultura de Texas, las cuales garantizaban estándares de calidad. Estas revisiones representaban casi 100 millones de dólares en ingresos anuales por servicios de control y ahora quedarán fuera del mercado.
Riesgos para consumidores y cadena alimentaria
El frente demócrata en Texas advirtió que los consumidores serán los principales afectados. “Es el consumidor quien pagará la factura: más altos precios en los supermercados, riesgo de escasez y un golpe a la confianza en la seguridad alimentaria”, subrayaron en el documento.
Según los legisladores, la cancelación del acuerdo abre la puerta a precios inestables, pérdida de competitividad en supermercados y riesgo de escasez de un producto de consumo básico en la dieta estadounidense. Además, señalaron que los productores de Florida, supuestos beneficiarios de la medida, carecen de la capacidad para abastecer la demanda nacional.
El precedente de Florida y el debate político
Los congresistas texanos también pusieron sobre la mesa los problemas recurrentes de los agricultores floridanos: pérdida de cosechas por fenómenos climáticos, falta de mano de obra y brotes sanitarios como el de salmonela, que afectaron directamente la producción local en años recientes.
Bajo este contexto, acusan que la medida favorece a un sector incapaz de garantizar la seguridad alimentaria del país, mientras pone en riesgo empleos, precios y relaciones comerciales históricas con México.
El llamado a reactivar el TSA se enmarca en una disputa más amplia sobre la política agrícola bajo la administración Trump, marcada por tensiones comerciales y un énfasis en proteger productores locales, incluso a costa de cadenas de abasto consolidadas con socios estratégicos como México.
El desenlace de esta pugna definirá si EE. UU. enfrenta una escalada de precios y desabasto en uno de los productos más consumidos en su mesa diaria: el jitomate.
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