La Secretaría de Seguridad Ciudadana realizará recorridos de vigilancia en cavidades donde se han detectado personas en situación de calle, consumo de sustancias y daños a ecosistemas.
Al menos 10 cuevas y cavernas ubicadas dentro de la mancha urbana de Playa del Carmen serán incorporadas a recorridos de vigilancia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, luego de que el proyecto Cenotes Urbanos reportara distintas problemáticas en estos espacios naturales.
Alejandra Flores, voluntaria de esta iniciativa de ciencia ciudadana, explicó que ya fue entregada a las autoridades una relación de los sitios donde se han identificado situaciones que requieren atención.
Entre los reportes aparecen cavidades utilizadas como vivienda por personas en situación de calle, espacios vandalizados y puntos donde se ha detectado consumo de sustancias prohibidas.
Además del riesgo para quienes ingresan o permanecen dentro de las cuevas, la organización alertó sobre las afectaciones que estas actividades pueden provocar en ecosistemas subterráneos que cumplen funciones ambientales y sirven como refugio para distintas especies.
La información fue presentada durante la quinta sesión del Comité de Contaminación del Agua, donde se planteó reforzar la vigilancia de estas zonas para evitar que continúen deteriorándose.
La intervención de las autoridades busca atender tanto la seguridad de las personas como la protección de los cuerpos de agua y las cavidades que forman parte del entorno natural de Playa del Carmen.
Detectan daños en estalactitas y zonas de refugio
Uno de los sitios señalados es el cenote El Papalote, ubicado en Villas del Sol, donde se reportó afectación a una zona de estalactitas.
De acuerdo con Cenotes Urbanos, estas estructuras habrían sido quemadas, lo que representa un daño a elementos naturales que se formaron durante largos periodos dentro de la cavidad.
El reporte también incluye la llamada Cueva de los Murciélagos, cuyo acceso fue bloqueado con una tabla.
La organización advirtió que esta obstrucción puede dificultar la entrada y salida de los murciélagos que utilizan el sitio como refugio. Por ello, el problema no se limita al estado físico de la cueva, sino que también puede afectar a la fauna que depende de estos espacios.
Las cuevas y cenotes urbanos forman parte de un sistema subterráneo que mantiene una relación directa con el agua y con la biodiversidad local. Por eso, cualquier alteración dentro de estos espacios puede tener consecuencias que van más allá de la zona visible.
Cenotes Urbanos ha documentado estas condiciones mediante recorridos y participación ciudadana. A partir de esos registros, la iniciativa busca que las autoridades intervengan antes de que los daños se vuelvan mayores.
La incorporación de estos sitios a los recorridos de vigilancia representa el primer paso para mantener una supervisión más constante.
Cuevas urbanas enfrentan presión por actividades humanas
El crecimiento de la zona urbana ha acercado las actividades humanas a cavidades naturales que durante años permanecieron fuera de los recorridos cotidianos de la población.
Ahora, algunas de ellas enfrentan problemas relacionados con el acceso sin control y la falta de vigilancia permanente.
La presencia de personas en situación de calle dentro de cuevas representa además un doble riesgo. Por una parte, quienes permanecen en estos espacios pueden quedar expuestos a accidentes o condiciones peligrosas. Por otra, el ecosistema puede sufrir alteraciones por residuos, fogatas, vandalismo o modificación de accesos.
La situación adquiere mayor relevancia en una ciudad donde los cenotes y sistemas subterráneos forman parte del patrimonio natural de la región.
Por ello, la vigilancia planteada por la Secretaría de Seguridad Ciudadana no se limita a una cuestión de orden público. También busca reducir actividades que puedan afectar las condiciones de estos sitios.
Cenotes Urbanos señaló que los problemas identificados fueron comunicados formalmente durante la sesión del comité para impulsar acciones coordinadas entre las autoridades responsables.
La intención es que los recorridos permitan detectar nuevas afectaciones y atender situaciones de riesgo antes de que se conviertan en problemas mayores.
Asimismo, la supervisión puede ayudar a identificar los puntos donde sea necesario colocar barreras, mejorar accesos o establecer medidas específicas de protección.
Piden revisar posible contaminación en el Parque a la Madre
Durante la misma reunión, Cenotes Urbanos puso sobre la mesa otra preocupación relacionada con el cenote ubicado en el Parque a la Madre.
La iniciativa solicitó la presencia de Aguakan para revisar el sistema de drenaje del sitio ante señalamientos de una posible contaminación del cuerpo de agua.
El planteamiento busca determinar si existe alguna conexión entre la infraestructura de drenaje y el estado del cenote, así como identificar cualquier condición que pudiera representar un riesgo para la calidad del agua.
La petición fue presentada como un asunto urgente debido a la importancia de los cuerpos de agua subterráneos y a la necesidad de detectar oportunamente cualquier fuente de contaminación.
El seguimiento de este caso requerirá la intervención de la empresa responsable del servicio de agua potable y alcantarillado, además de las autoridades competentes en materia ambiental y de agua.
Por ahora, el señalamiento corresponde a una preocupación planteada por Cenotes Urbanos. No se ha informado de un dictamen oficial que confirme una fuente específica de contaminación en el cenote.
La vigilancia busca proteger seguridad y biodiversidad
La relación de 10 cavidades entregada a las autoridades coloca bajo observación espacios que hasta ahora habían recibido una vigilancia limitada.
La expectativa es que los recorridos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana permitan mantener presencia en puntos donde ya fueron identificados problemas y detectar nuevas situaciones.
Para Cenotes Urbanos, el reto consiste en evitar que estos lugares continúen utilizándose sin considerar su fragilidad ambiental.
La atención de las cuevas urbanas requiere además coordinación entre seguridad, medio ambiente, protección civil y autoridades responsables del agua.
No todas las afectaciones tienen el mismo origen ni requieren la misma respuesta. Una cueva utilizada como refugio por personas en situación de calle enfrenta un problema distinto al de una cavidad vandalizada o un cenote con un posible riesgo de contaminación.
Por ello, el seguimiento deberá determinar qué acciones corresponden en cada sitio.
El proyecto de ciencia ciudadana considera que la vigilancia puede convertirse en una herramienta preventiva. La presencia de autoridades permitiría responder con mayor rapidez ante incendios, vandalismo, acumulación de residuos o ingreso irregular.
Asimismo, la protección de estos espacios puede contribuir a conservar los refugios de fauna que existen dentro de las cavidades.
La Cueva de los Murciélagos es un ejemplo de la relación entre estas estructuras naturales y las especies que las utilizan.
El caso del cenote El Papalote muestra, por otra parte, que las afectaciones pueden alcanzar directamente formaciones naturales que tardaron años en desarrollarse.
Playa del Carmen busca contener el deterioro de sus cenotes urbanos
El reporte de Cenotes Urbanos pone nuevamente el foco sobre una parte del patrimonio natural que permanece dentro de la ciudad y que, por su ubicación, enfrenta una presión distinta a la de los cenotes alejados de las zonas habitadas.
La incorporación de 10 cuevas y cavernas a recorridos de vigilancia representa una acción para atender los sitios donde ya fueron identificados problemas concretos.
Sin embargo, la protección de estos espacios dependerá también del seguimiento ambiental, la revisión de los sistemas de drenaje y la intervención de las dependencias responsables cuando se detecten daños.
El objetivo no es solo evitar delitos o conductas de riesgo. También es impedir que las actividades humanas continúen deteriorando cavidades que forman parte del sistema natural de Playa del Carmen.
La información presentada por Cenotes Urbanos servirá como punto de partida para esa vigilancia.
Mientras las autoridades preparan los recorridos, la organización mantiene el llamado a considerar estos sitios como ecosistemas que requieren protección y no como espacios abandonados dentro de la ciudad.
La atención ahora estará puesta en los 10 puntos reportados y en las acciones que se emprendan para proteger tanto a las personas como a la biodiversidad que permanece bajo tierra.
También te puede interesar: Estefanía Mercado mantiene respaldo ciudadano y se sostiene entre las alcaldesas mejor evaluadas de México




