En medio de la creciente violencia en Sinaloa, la facción de Los Chapitos, liderada por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, ha señalado presuntos actos de corrupción dentro de las fuerzas militares mexicanas. Estas acusaciones surgen en un contexto de intensos enfrentamientos entre Los Chapitos y La Mayiza, facción encabezada por Ismael «El Mayo» Zambada, que han dejado un saldo significativo de víctimas en la región.
Acusaciones de corrupción y uso excesivo de la fuerza
Integrantes de Los Chapitos han denunciado que elementos del Ejército Mexicano han empleado fuerza desmedida durante operativos en su contra. En octubre de 2023, presuntos escoltas de esta facción criminal promovieron amparos alegando violaciones al debido proceso y tortura por parte de militares durante su detención en Culiacán. Estas denuncias incluyen acusaciones de incomunicación y abuso de autoridad.
Contexto de la violencia en Sinaloa
Desde agosto de 2024, Sinaloa ha sido escenario de una violenta disputa entre Los Chapitos y La Mayiza, especialmente tras la detención de Ismael «El Mayo» Zambada. Este conflicto ha resultado en un aumento del 300% en los homicidios en la región, con cadáveres encontrados en diversas condiciones, generando un ambiente de temor entre la población.
Respuesta de las autoridades
El gobierno mexicano ha desplegado aproximadamente 2,000 efectivos militares adicionales en Sinaloa para intentar controlar la situación. Sin embargo, la presencia militar ha sido cuestionada debido a las acusaciones de corrupción y colusión con grupos criminales. En octubre de 2024, volantes arrojados desde avionetas en Culiacán acusaban a Los Chapitos y al gobernador Rubén Rocha Moya de estar involucrados en actividades ilícitas, incluyendo cobros de piso y otros abusos.
Implicaciones para la seguridad en la región
Las acusaciones de corrupción dentro de las fuerzas militares complican los esfuerzos para restablecer la seguridad en Sinaloa. La desconfianza entre la población hacia las autoridades y las denuncias de colusión con el crimen organizado dificultan la implementación de estrategias efectivas para combatir la violencia y garantizar la paz en la región.




