El Banco de México aplicará a partir del 17 de agosto una nueva herramienta que le permitirá comprar valores gubernamentales en el mercado secundario para administrar con mayor eficiencia la liquidez del sistema financiero. La institución aclaró que la medida no implica financiar al Gobierno federal ni representa un cambio en su política monetaria.
El Banco de México (Banxico) implementará a partir del 17 de agosto de 2026 una nueva facultad para fortalecer el manejo de la liquidez del sistema financiero, mediante la compra de valores gubernamentales en el mercado secundario, una medida que busca mejorar la operación de los mercados sin modificar la estrategia de política monetaria.
La nueva disposición quedó establecida en la Circular 8/2026, publicada en el Diario Oficial de la Federación, y entrará en vigor durante el tercer trimestre del año.
Con esta herramienta, Banxico podrá adquirir instrumentos como Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) y Bondes F, con el propósito de inyectar liquidez cuando las instituciones financieras enfrenten episodios de escasez de recursos.
El banco central difundió un documento informativo para aclarar diversas interpretaciones que surgieron tras la publicación de la medida.
Una herramienta para estabilizar la liquidez
Banxico explicó que uno de sus principales objetivos consiste en mantener estable la tasa de interés interbancaria a un día, actualmente ubicada en 6.5%.
Para lograrlo, administra diariamente la cantidad de dinero disponible dentro del sistema financiero.
Cuando existe exceso de liquidez, retira recursos del mercado.
Por el contrario, cuando detecta escasez, inyecta dinero mediante distintos instrumentos de política monetaria.
Hasta ahora, el banco central contaba principalmente con mecanismos para retirar liquidez.
Con la entrada en vigor de la nueva circular también podrá realizar la operación inversa mediante la compra de valores gubernamentales en el mercado secundario.
Según Banxico, esta facultad permitirá responder con mayor rapidez y eficiencia ante desequilibrios temporales en el mercado financiero.
Comprará valores, pero no financiará al Gobierno
Uno de los principales puntos que el Banco de México buscó aclarar es que la nueva facultad no significa que comenzará a financiar al Gobierno federal.
La institución recordó que el artículo 28 de la Constitución y el artículo 9 de la Ley del Banco de México prohíben expresamente otorgar financiamiento directo al sector público.
Las operaciones se realizarán exclusivamente en el mercado secundario.
Esto significa que Banxico comprará CETES y Bondes F a bancos, casas de bolsa, fondos de inversión y otros participantes que ya sean propietarios de esos instrumentos.
En ningún caso adquirirá directamente títulos emitidos por la Secretaría de Hacienda.
La institución enfatizó que esta diferencia resulta fundamental para preservar su autonomía constitucional y mantener la disciplina de la política monetaria.
Participarán más instituciones financieras
La Circular 8/2026 también amplía el número de participantes autorizados para realizar operaciones con el banco central.
Además de las instituciones de crédito, podrán intervenir casas de bolsa, fondos de inversión y las Sociedades de Inversión Especializadas en Fondos para el Retiro (SIEFORES).
Banxico considera que esta ampliación favorecerá una distribución más eficiente de la liquidez dentro del sistema financiero y fortalecerá el funcionamiento del mercado de deuda gubernamental.
Asimismo, permitirá que un mayor número de intermediarios tenga acceso a las operaciones de mercado abierto realizadas por el banco central.
No equivale a una política de expansión monetaria
El Banco de México también rechazó que esta medida represente un programa de relajamiento cuantitativo (Quantitative Easing), estrategia utilizada por algunos bancos centrales para incrementar significativamente la cantidad de dinero en circulación durante periodos de crisis.
La institución explicó que el objetivo de la nueva herramienta no consiste en expandir masivamente la liquidez.
Por el contrario, busca atender necesidades operativas específicas cuando existan episodios temporales de escasez de recursos en el sistema financiero.
Además, precisó que las compras se concentrarán en instrumentos de corto plazo, como los CETES, y en valores de tasa variable, como los Bondes F.
Con ello pretende evitar distorsiones en las tasas de interés de largo plazo y preservar el adecuado funcionamiento del mercado.
Mantiene sin cambios su política monetaria
Banxico reiteró que la nueva facultad no modifica su postura de política monetaria ni altera su mandato constitucional de procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda.
La institución señaló que esta herramienta complementa los mecanismos con los que ya administra la liquidez del sistema financiero y fortalece su capacidad de respuesta ante condiciones extraordinarias del mercado.
Asimismo, informó que el monto máximo de las compras será dado a conocer de manera trimestral mediante su Programa de Subastas, con el objetivo de mantener transparencia sobre la aplicación de este nuevo instrumento.
Con esta modificación, el Banco de México busca contar con mayores herramientas operativas para preservar la estabilidad financiera, garantizar el funcionamiento ordenado de los mercados y mantener el control sobre las condiciones de liquidez, sin comprometer su autonomía ni alterar los principios que rigen la política monetaria del país.
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