Empresas mexicanas reajustan su modelo ante aranceles y caída del consumo

Los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos, junto con la desaceleración del consumo y la inflación global, están obligando a varias firmas mexicanas a modificar sus estrategias operativas. Entre ellas destacan Kimberly Clark, Arca Continental, Coca-Cola FEMSA, Grupo Bimbo y Alsea, que han reconocido impactos directos o indirectos en sus márgenes y cadenas de suministro.

Kimberly Clark, propietaria de marcas como Huggies y Kleenex, prevé un golpe financiero de hasta 300 millones de dólares debido a aranceles entre EE. UU., China, México y Canadá. Aunque gran parte de su producción en territorio estadounidense es local, la materia prima importada desde esos países representa el 10% de sus costos totales. Nelson Urdaneta, director financiero, explicó que dos tercios del impacto provienen de los aranceles estadounidenses sobre productos chinos. Otro 10% corresponde a medidas recíprocas impuestas por EE. UU., y el 25% restante, a represalias comerciales de terceros países. La empresa ya trabaja para mitigar esos costos.

Por su parte, Arca Continental ha resentido el efecto de los aranceles únicamente en el aluminio utilizado en sus latas de bebidas en EE. UU. Según Arturo Gutiérrez, director general, este insumo representa menos del 1% del costo de ventas. Gracias a coberturas anticipadas, la compañía ha contenido parcialmente el impacto, que solo afecta su operación de Coca-Cola Southwest. Además, aclaró que el grueso de su negocio es local, con pocas exportaciones y una cadena de suministro menos expuesta, lo que le permite enfrentar la incertidumbre con mayor fortaleza.

Bimbo y FEMSA, protegidas por el T-MEC, también ajustan previsiones

Grupo Bimbo, en voz de su director de Finanzas, Diego Gaxiola, indicó que sus exportaciones no se han visto afectadas gracias a la cobertura legal del T-MEC. No obstante, admitió que la inflación y la incertidumbre económica en EE. UU. podrían modificar el comportamiento del consumidor. Por ahora, la panificadora no proyecta afectaciones significativas, aunque se mantiene atenta a los ajustes del mercado.

En una posición similar está Coca-Cola FEMSA, que reportó una ligera caída de 2.2% en volumen durante el primer trimestre del año. La empresa atribuyó esta baja a una combinación de factores, entre ellos el clima adverso y la pérdida de confianza de los consumidores. Aunque no se ha confirmado un efecto directo de los aranceles, la incertidumbre general sigue pesando sobre las decisiones de compra.

Alsea, operadora de cadenas como Starbucks y Domino’s, también ha sentido presión, pero no por aranceles, sino por el encarecimiento de productos importados como el café y el queso. Armando Torrado, su director, explicó que los precios se encuentran en niveles históricos. Aunque estos insumos aún no generan aumentos inmediatos en precios al consumidor, la empresa mantendrá una actitud cautelosa para no deteriorar su rentabilidad.

El entorno comercial actual, con una política arancelaria agresiva por parte del presidente Donald Trump, exige a las empresas una reacción ágil. La clave parece estar en mantener operaciones localizadas, cubrirse contra volatilidades de precios y aferrarse a los mecanismos de protección del T-MEC, mientras se navega un entorno de consumo más frágil.

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