Inflación en EE. UU. golpea a las bolsas y lleva al peso mexicano hacia los 18.50 por dólar

El repunte de los precios al consumidor en Estados Unidos elevó las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal, provocó caídas en Wall Street y presionó al peso mexicano, que se depreció 0.61%.

Los mercados financieros internacionales resintieron el repunte de la inflación en Estados Unidos durante septiembre, luego de que los nuevos datos reforzaran las preocupaciones de que la Reserva Federal (Fed) mantenga una política monetaria restrictiva durante más tiempo o vuelva a incrementar las tasas de interés antes de que termine 2026.

La inflación anual estadounidense alcanzó 3.7% en septiembre, impulsada principalmente por el encarecimiento de los energéticos. El resultado elevó la incertidumbre entre los inversionistas, quienes comenzaron a ajustar sus expectativas sobre las próximas decisiones del banco central y redujeron su exposición a distintos activos financieros.

En este contexto, los principales indicadores de Wall Street cerraron con pérdidas, las bolsas mexicanas también retrocedieron y el peso amplió su depreciación frente al dólar. El movimiento refleja la preocupación de los mercados por las consecuencias de una inflación persistente en la economía más grande del mundo.

Wall Street y las bolsas mexicanas cierran con pérdidas

En Estados Unidos, el Nasdaq registró la mayor caída entre los principales índices bursátiles, con un retroceso de 1.88%. El S&P 500 perdió 1.11%, mientras que el Dow Jones descendió 0.09%.

La presión también alcanzó al mercado mexicano. El S&P/BMV IPC, principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores, bajó 0.26%, mientras que el FTSE-BIVA, de la Bolsa Institucional de Valores, retrocedió 0.23%.

Las pérdidas se extendieron a los mercados asiáticos durante las primeras horas del jueves. Los índices de referencia de Corea del Sur y Japón registraban descensos de 7.33% y 3.75%, respectivamente, de acuerdo con las cifras reportadas por El Financiero.

Angelo Kourkafas, estratega de inversión de Edward Jones, señaló que los principales índices bursátiles borraron las ganancias que habían acumulado antes de la apertura después de que el reporte inflacionario apuntara a presiones que podrían extenderse más allá del sector energético.

La reacción muestra la sensibilidad de los mercados ante cualquier señal de que las tasas de interés podrían mantenerse elevadas, ya que un mayor costo del financiamiento puede reducir el atractivo de las acciones y afectar las perspectivas de crecimiento de las empresas.

Los energéticos impulsan la inflación en Estados Unidos

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó que la inflación anual se aceleró a 3.7% en septiembre, su mayor avance en cuatro meses y un resultado que mantuvo la atención de los inversionistas sobre la evolución de los precios.

El principal impulso provino de los energéticos, cuyos precios aumentaron 35.3% anual. Entre los incrementos más pronunciados destacaron el combustóleo, con un alza de 74.2%, y las gasolinas, que subieron 34.9%.

Sin embargo, la preocupación no se limita a los combustibles. La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de la canasta de consumo, pasó de 2.4% en agosto a 2.6% en septiembre.

Este comportamiento alimentó el temor de que el encarecimiento de la energía termine trasladándose a otros bienes y servicios, prolongando las presiones sobre los precios y dificultando el trabajo de la Reserva Federal.

James Knightley, economista en jefe para Estados Unidos de ING Bank, consideró que el dato de inflación subyacente fue más alto de lo esperado y reforzó la percepción de que la Fed todavía tiene trabajo por delante para contener el aumento de los precios.

El peso mexicano se deprecia y se acerca a los 18.50 por dólar

El peso mexicano también resintió el nerviosismo de los mercados. La moneda nacional se depreció 0.61%, mientras que el tipo de cambio se ubicó en 18.4888 pesos por dólar, según los datos reportados por el Banco de México.

Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que el tipo de cambio volvió a situarse en una zona de sobreventa, condición que podría dar paso a una corrección parcial. No obstante, advirtió que ese movimiento no necesariamente representaría un cambio de tendencia.

La especialista indicó que las presiones al alza continúan presentes y que el dólar podría avanzar hacia el nivel de 18.70 pesos si persiste la presión sobre la moneda mexicana.

La trayectoria del tipo de cambio dependerá, entre otros factores, de la evolución de la inflación estadounidense, las expectativas sobre las decisiones de la Fed y la respuesta de los inversionistas ante los próximos indicadores económicos.

Una moneda mexicana más débil también puede encarecer determinados productos importados y aumentar los costos de insumos cotizados en dólares, aunque sus efectos sobre los precios internos dependen de múltiples factores y no se trasladan de manera automática ni inmediata.

El mercado anticipa una Fed más restrictiva

Los nuevos datos inflacionarios reforzaron las expectativas de que la Reserva Federal podría mantener las tasas elevadas durante más tiempo e incluso considerar nuevos incrementos en sus reuniones de octubre y diciembre.

Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia LATAM, explicó que los mercados ya contemplan un escenario monetario más restrictivo para lo que resta de 2026. Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre la magnitud de los posibles ajustes y sobre cuánto tiempo podrían permanecer elevadas las tasas durante el primer semestre de 2027.

La persistencia de la inflación podría presionar al alza los rendimientos de los bonos y provocar nuevos episodios de volatilidad en los mercados financieros.

Desde Capital Economics, James Reilly señaló que los datos volvieron a colocar sobre la mesa la posibilidad de un aumento de tasas y desencadenaron ventas tanto de acciones como de bonos.

Por su parte, Skyler Weinand, de Regan Capital, consideró que la inflación está avanzando en una dirección desfavorable y anticipó que, aunque la Fed podría hacer una pausa en octubre, las alzas podrían reanudarse en diciembre. Estas proyecciones corresponden a las expectativas de los analistas y no constituyen decisiones confirmadas del banco central.

Banxico enfrenta el reto de mantener su propia estrategia

La evolución del peso será uno de los factores que podrían influir en las próximas decisiones del Banco de México. Aunque la institución busca conducir la política monetaria de acuerdo con las condiciones de la economía nacional, una depreciación prolongada podría complicar ese objetivo si termina generando presiones inflacionarias.

Jorge Marmolejo, vicepresidente y portafolio manager de Franklin Templeton México, consideró que Banxico intentará mantener su autonomía respecto de la Reserva Federal durante el mayor tiempo posible, debido a que las economías mexicana y estadounidense atraviesan circunstancias distintas.

No obstante, advirtió que un aumento de las presiones sobre el tipo de cambio y la inflación podría obligar al banco central mexicano a reconsiderar su estrategia y acercarse a las decisiones de la Fed.

El desafío será evaluar hasta qué punto puede sostener una política monetaria diferenciada sin provocar movimientos cambiarios que compliquen el control de los precios internos.

Por ahora, la inflación estadounidense vuelve a colocar a los mercados en un escenario de cautela. Las próximas cifras de precios y las señales de la Reserva Federal serán determinantes para conocer si la presión sobre las bolsas y el peso se prolonga durante las siguientes jornadas.

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