La canasta básica alimentaria volvió a encarecerse en México durante mayo de 2026 y superó nuevamente el ritmo de la inflación general. Aunque el aumento fue menor al registrado en meses anteriores, los productos esenciales para la alimentación continúan presionando el bolsillo de millones de familias. Datos oficiales muestran que una persona necesita ingresos cercanos a los 5 mil pesos mensuales para cubrir sus gastos básicos en zonas urbanas, mientras que alimentos como el jitomate y la papa registraron algunos de los mayores incrementos de precio en el último año.
El más reciente reporte sobre las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos revela que el costo de la canasta alimentaria mantuvo una tendencia alcista durante mayo, reflejando que los hogares de menores recursos siguen enfrentando dificultades para sostener su poder adquisitivo.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el valor de la canasta alimentaria aumentó 6.3 por ciento anual tanto en zonas urbanas como rurales. La cifra se ubicó por encima de la inflación general, que durante el mismo periodo fue de 3.9 por ciento.
Esto significa que los productos básicos para la alimentación continúan encareciéndose a una velocidad superior al promedio de precios de la economía mexicana.
Los datos indican que una persona requirió ingresos mensuales de 2 mil 597 pesos en áreas urbanas y mil 960 pesos en zonas rurales para adquirir únicamente los alimentos indispensables para subsistir.
En comparación con mayo de 2025, esos montos representaron incrementos de 168 pesos en ciudades y 115 pesos en comunidades rurales.
La alimentación sigue presionando el gasto familiar
El reporte también señala que para cubrir tanto la canasta alimentaria como otros gastos esenciales, como transporte, vivienda, educación y servicios, una persona necesitó ingresos mensuales de 4 mil 930 pesos en áreas urbanas.
En el ámbito rural, el ingreso requerido ascendió a 3 mil 554 pesos mensuales.
Estas cifras representaron aumentos anuales de 4.5 por ciento y 4.4 por ciento, respectivamente.
Especialistas han advertido que cuando los alimentos aumentan por encima de la inflación general, los hogares con menores ingresos son los más afectados, debido a que destinan una mayor proporción de su presupuesto a la compra de comida.
La situación resulta especialmente relevante porque los productos básicos forman parte del consumo cotidiano de millones de mexicanos y tienen un impacto directo en la capacidad de compra de las familias.
Aunque la inflación ha mostrado una moderación en los últimos meses, los alimentos continúan siendo uno de los sectores con mayores presiones de precio.
Jitomate y papa lideran los aumentos
Entre los productos que más contribuyeron al encarecimiento de la canasta básica destacó el jitomate.
El precio de este alimento aumentó 99.2 por ciento en comparación con mayo del año pasado, convirtiéndose en uno de los productos con mayor incremento dentro de la alimentación de los mexicanos.
La papa también registró una fuerte alza de 57.3 por ciento anual.
A estos incrementos se sumó el aumento en los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, que reportaron una variación de 6.6 por ciento anual.
Los datos muestran que algunos de los productos más utilizados en la preparación diaria de alimentos continúan registrando aumentos significativos, lo que obliga a muchas familias a modificar hábitos de consumo o buscar alternativas más económicas.
La evolución de los precios alimentarios será uno de los indicadores más observados durante la segunda mitad de 2026, especialmente por su impacto en el bienestar de los sectores más vulnerables de la población.
Mientras tanto, el costo de la canasta básica sigue representando uno de los principales desafíos para millones de hogares mexicanos que enfrentan un entorno económico donde los alimentos mantienen aumentos superiores al promedio nacional.
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