Freno de Donald Trump a fondos para el río Colorado arriesga acuerdos con México sobre el agua

La decisión de la Administración de Donald Trump de congelar 4 mil millones de dólares destinados a la conservación del río Colorado ha generado una ola de críticas y preocupación, tanto en Estados Unidos como en México. Ambientalistas y legisladores advierten que la medida podría afectar gravemente los niveles de agua en una de las cuencas más importantes de Norteamérica, poniendo en peligro el suministro de millones de personas y la estabilidad de acuerdos internacionales sobre su uso.

Un golpe a los esfuerzos de conservación

Según denunció Sandy Bahr, directora de Sierra Club en Arizona, el bloqueo de estos fondos por parte del gobierno republicano representa «un verdadero caos», pues frena medidas clave implementadas durante años para proteger el caudal de un río golpeado por la sequía y el cambio climático.

El río Colorado es crucial para la supervivencia de 40 millones de personas, abarcando siete estados de EE. UU. y el norte de México. Además, abastece a más de una docena de comunidades indígenas y riega 2.2 millones de hectáreas agrícolas.

Uno de los programas más afectados por la congelación de fondos es el Programa de Eficiencia y Conservación del Sistema de la Parte Baja del Río Colorado, que contribuye a la recarga del Lago Mead, el embalse más grande del país. En los últimos dos años, esta iniciativa inyectó 1.2 millones de metros cúbicos de agua al lago, logrando un incremento de 2.7 metros en su nivel.

Acuerdos en riesgo con EE. UU. y México

El Lago Mead, creado con la construcción de la presa Hoover en la década de 1930, es fundamental para el suministro de agua en Arizona, California y Nevada, así como para el norte de México. Los acuerdos firmados por estos tres estados en 2023 establecen que deben reducir su consumo de agua en 3.7 millones de metros cúbicos hasta 2026.

Con la congelación de fondos, Bahr teme que los niveles de agua bajen drásticamente, obligando a implementar recortes obligatorios en los próximos años. Ya en 2023, el Departamento del Interior anunció que en 2025 Arizona enfrentará una reducción del 18% en su acceso al agua del río Colorado, mientras que el resto de los estados sufrirán un 7% de recorte y México un 5%.

Según la ecologista, la principal preocupación es que esta medida afectará la confianza de los estados en la Administración Trump, lo que podría complicar seriamente las negociaciones futuras sobre la distribución del agua.

Congresistas exigen la liberación de fondos

Ante la crisis que se avecina, legisladores de Arizona, California y Nevada han enviado cartas al Departamento del Interior exigiendo que los fondos sean desbloqueados de inmediato.

Entre los firmantes se encuentran los senadores Alex Padilla (California), Catherine Cortez Masto y Jacky Rosen (Nevada), y Rubén Gallego (Arizona), quienes destacaron que estos fondos han sido clave para evitar que los niveles del río lleguen a mínimos históricos, afectando no solo la distribución del agua, sino también la producción de energía hidroeléctrica.

Impacto en el empleo y la estabilidad ambiental

Otro problema asociado a la congelación de fondos es el impacto en el empleo. Bahr advirtió que los recientes despidos masivos en la Administración Trump han generado incertidumbre sobre quiénes quedarán a cargo de estas negociaciones.

El futuro del río Colorado pende de un hilo. Mientras los expertos advierten que el cambio climático y la sobreexplotación del agua continúan afectando su caudal, la falta de financiamiento federal y las tensiones políticas en EE. UU. podrían agravar aún más la crisis hídrica en la región.

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